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En una entrevista inédita y
exclusiva a
A. J. Gevaerd, editor de la
Revista UFO de Brasil, uno de los
oficiales más condecorados de la
Fuerza Aérea Brasileña, brigadier
José Carlos Pereira, admitió que “es
hora de cerrar los secretos sobre
los UFOs".
La primer parte de la longa
entrevista ha sido publicada en la
edición # 141, abril, de la Revista
UFO brasileña. La segunda parte de
la entrevista ha sido publicada en
la edición # 142, mayo. Baje las
portadas de las ediciones y la
primer parte de la entrevista, acá:
www.ufo.com.br/public/pereira/ .
Fotografías del brigadier José
Carlos Pereira también están en este
sitio.
http://www.ufo.com.br/public/pereira/Los_secretos_ufológicos_deben_ser_liberados_1.doc
Esta entrevista fue conducida con la
participación de Fernando de Aragao
Ramalho y Roberto Affonso Beck,
consultores especiales de la Revista
UFO. La traducción al Español fué
conducida por
Christian Stagno, del Equipo de
Traductores de la publicación. |
El brigadier José Carlos Pereira puede ser
contactado a través de e-mail. Los
interesados deben enviar sus mensajes a la
Revista UFO, que se las encaminará al
entrevistado. Escriba para:
revista@ufo.com.br
UFO –
¿Cómo son tratados por la Aeronáutica los
episodios ufológicos que envuelven
tripulaciones civiles, como el Caso Vasp,
ocurrido el 08 de febrero de 1982, cuando un
Boeing 727 de la extinguida compañía aérea
paulista fue perseguido por un UFO durante
más de tres horas?
Pereira –
Normalmente, las tripulaciones civiles en
vuelo se comunican con los organismos de
control conectados a la Aeronáutica.
Cualquier cosa que incluya aeronaves civiles
antes era tratada por el Departamento de
Aviación Civil (DAC), y hoy es incumbencia
de la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC).
Así, en realidad, la Fuerza Aérea
prácticamente no tiene ningún contacto con
pilotos civiles, a no ser a través del
control de tráfico aéreo.
UFO
–
Entonces, si hoy hubiese una observación
ufológica hecha por un piloto de la TAM en
vuelo, por ejemplo…
Pereira –
Ella sería comunicada a la Aeronáutica y la
Fuerza Aérea haría algo, considerando el
vuelo. Esto está dentro de las atribuciones
del Comando de Defensa Aérea. El hecho es
relatado para un controlador de vuelo y cae
en el sistema.
UFO
–
¿Y cuál será el tratamiento dado a ese
acontecimiento?
Pereira –
Un avión civil en vuelo está siempre siendo
controlado por un organismo, un centro de
control, y todos los que existen en el país
son militares. Si un piloto dice “Mire,
está pasando algo acá al lado mío”, si
es algo fuera de lo común, el centro de
control que está acompañando el vuelo
comunicará aquello al centro de operaciones
militares de aquella región, que tendrá que
tomar alguna actitud, hacer algo con
relación a ese hecho y reportarse al Comando
de Defensa Aérea (CODA), que es el organismo
superior que tiene visión nacional – es el
único organismo que tiene un panorama de
todo el país. Y ahora, después de la crisis
aérea, finalmente conseguí convencer a todos
que tenía que existir una especie de CODA
civil, y fue creada en Río de Janeiro.
Porque el CODA que tenemos en Brasilia es
militar, cerrado. Tenía que existir uno con
las mismas atribuciones que ese, pero civil,
para que se sepa por que determinado vuelo
se está atrasando, por que aquella otra
aeronave aterrizó o está en el suelo hace
cuatro horas, etc. Había una constatación de
muchos problemas aéreos, entonces fue creado
el nuevo organismo, el Centro de Gerencia de
de Navegación Aérea (CGNA), pero todo
adaptado para los problemas de tráfico aéreo
civil, tipo atrasos en vuelos, condiciones
meteorológicas adversas, etc.
UFO
–
Brigadier, el 19 de enero de 2002, usted
dio una entrevista en al programa Circuito
Night and Day, del diputado Celso Russomanno,
que está en la Internet y es muy comentada
en la Ufología, porque en ella vimos por
primera vez a un militar de su galardón
hablar sobre Ufología. Y Russomanno fue
bastante persistente en las preguntas que le
hizo. En aquella ocasión, y eso está
grabado, usted le mostró a él un libro de
acontecimientos aéreos y dijo que, apenas en
aquel año, había en el libro más de 90
registros de fenómenos de “tráfico hotel”,
como los UFOs son llamados por los
militares. Pero usted no permitió que él
abriera el libro en vivo, diciendo que era
confidencial. ¿Qué contiene ese libro?
Pereira –
Contiene varias cosas, entre las cuales
aquellos velatorios que pueden ser
completados por cualquier persona que haya
hecho una observación de “tráfico hotel”.
Algunos de ellos parecen venir de gente
loca, como el de una mujer drogada que salió
de un boliche en Sobradinho (DF) y dijo
haber visto algo. Pero este tipo de cosas
enseguida son descartadas. Entretanto, el
libro contiene casos que no se pueden
explicar, y cuando algo no puede ser
explicado, entonces va a parar al libro
[que recibe el nombre de Libro de Registro
de Ocurrencias, LRO]. Aquellos casos
están todos archivados en los tales libros,
y un día los estudiosos van a poder
examinarlos. En ellos hay también informes
de pilotos, de controladores de vuelo, etc.
En definitiva, todo lo que no conseguimos
explicar, que es dado como secreto, va para
esos libros.
UFO
–
Pero, ¿por qué esas cosas son mantenidas
en secreto? Por ejemplo, como usted dijo
ahora, ¿cómo un estudioso puede tener acceso
a estos libros si son secretos? A nosotros
nos gustaría examinar esos libros…
Pereira –
Por eso defiendo que esa cosa debe ser
abierta. Gevaerd, yo pienso igual a usted.
Creo que tenemos más o menos un libro por
año. Llega final de año, sacamos todo lo que
está dentro de él y lo colocamos en un
archivo. Hoy no los guardamos más [los
casos] en formato de libro, porque ahora
es todo digital.
UFO
–
Usted debe haber visto varios libros.
¿Cuál es el hecho registrado en ellos que
más lo sorprendió, ya sean casos relatados
por pilotos civiles o militares?
Pereira –
Los relatos de pilotos, que normalmente son
más consistentes, son los más
impresionantes. Porque ellos no están
comandando un vehículo sino una aeronave.
Una cosa es usted estar paseando por la
calle y ver algo, y otra es un piloto en
vuelo ver algo. Así, relatos de pilotos
generalmente son más consistentes. Pero hay
casos en los que el propio piloto después
reconoce que se equivocó. “Realmente
estaba mirando para la izquierda y vi algo,
pero era el reflejo del sol”, diría la
persona. Solo que hay casos en que ella está
mirando para el otro lado, donde no hay
reflejo. Ahí, hay alguna cosa extraña en
esto. Las observaciones relatadas por los
pilotos son más consistentes que las hechas
desde el piso, por personas totalmente sin
conocimientos. En estos casos, no tienes
confiabilidad.
UFO –
Hasta en la Ufología civil no tenemos
mucho que hacer en ciertos relatos…
Pereira –
Por eso que, en aquellos cuestionarios
[Para registro de casos de tráfico hotel],
mandé colocar una especie de interrogatorio,
entrando un poco en la intimidad de la
persona para saber cuál es su conocimiento
de meteorología, si tiene curso superior,
etc. Porque hay una diferencia.
UFO –
Entonces, ¿usted participó de la
confección de los cuestionarios?
Pereira –
Sí, había uno antiguo y lo actualicé.
Inclusive con las informaciones adicionales.
Vea, es diferente juzgar un caso cuando se
tiene más información sobre él. No estoy
menospreciando al cartonero, no, pero es
diferente cuando se tiene más datos. Un
ingeniero, por ejemplo, consigue tener una
visión diferente de algo. Y el cuestionario
todavía tiene validez y funciona.
UFO –
¿Cuántos cuestionarios cree que deben
haber sido completados?
Pereira –
Ah, no sé, porque después que salí de la
Fuerza Aérea no tuve más conocimiento. Pero
creo que deben ser unos 10 por mes, más o
menos, en todo Brasil. Estos datos están
centralizados en el Comando de Defensa
Aeroespacial Brasileño (Comdabra)
UFO –
¿Son ellos que completan aquellas
carpetas que el brigadier Atheneu Azambuja
dijo que están allí desde 1954, cuando los
integrantes de la Comisión Brasileña de
Ufólogos (CBU) visitaron inéditamente el
organismo durante el histórico encuentro del
20 de mayo del 2005?
Pereira –
Sí, son esos mismos.
UFO –
¿En qué año fue registrado el mayor
número de casos de tráfico hotel, usted se
acuerda? ¿O de algún año que le haya llamado
la atención?
Pereira –
No, no me acuerdo [En que año tuvimos más
casos]. Pero el caso más interesante
aquél de São José dos Campos (SP), ocurrido
el 19 de mayo de 1986. Aquél caso fue
realmente impresionante [Enfático].
UFO –
Usted cree que, si hoy hubiese una
persecución a un UFO sobre el Territorio
Nacional, sea por pilotos civiles o
militares, principalmente por militares, ¿Dilma
Russef (ministra del interior) sabría del
caso? ¿Esto llegaría hasta ella?
Pereira –
Al ministro de Defensa seguro llegaría,
porque es parte de su función. Es
automático, el teléfono de él sonará
[Enfático]. Ahora, si él va a pasar la
información para Dilma, no sé. Dependiendo
de la gravedad del caso, el ministro es
obligado a informar al presidente de la
República. Funciona así. Yo, cuando fui
comandante del Comdabra, tenía el teléfono
personal del presidente, pero no podía
llamarlo por cualquier cosa.
UFO –
¿Cómo funciona la línea de comando en
estos casos?
Pereira –
Si hubiese algo serio, yo tendría que
llamarlo al comandante de operaciones
aéreas, que informaría el hecho al
comandante de la Aeronáutica. Él hablaría
con el ministro de Defensa, que, por su
lado, reportaría el asunto al presidente de
la República. Pero si la cadena se
interrumpiera, yo tendría autonomía para
saltar. Por ejemplo, tengo que llamarlo al
comandante, pero si no consigo hablar con
él, paso para el próximo en la jerarquía.
Estoy autorizado a saltar para el siguiente.
Pero si tampoco consigo hablar con el
siguiente, sigo adelante, hasta llegar al
presidente. Y si él no responde, asumo yo.
Esto es legal, está escrito. Pero claro que
ahí entra el sentido común de cada uno en
relación a la gravedad del problema que está
ocurriendo. No voy a dar un paso de eses si
no es un problema de altísima gravedad.
Cuando fui comandante del Comdabra, de 1999
a 2001, todos los casos que envuelve pilotos
militares y detección de UFOs por radar, o
por lo menos los más importantes, llegaban a
mi conocimiento. Después de esto, como
siempre estuve cerca del organismo, tenía
acceso a prácticamente todo lo que quería
sobre el tema, que llegase hasta mismo.
UFO –
¿Con qué frecuencia recibía informes
sobre los casos, cuando era comandante?
Pereira –
Apenas una vez por mes había algún informe.
Un controlador me decía algo como “hace
10 minutos que acompaño este objeto en el
radar”, o entonces “comandante,
apareció otro tráfico hotel allá en estado
de Amazonas o allá en Santa Catarina”.
Pero son muy comunes os ecos falsos en los
radares, también llamados de blancos falsos.
Un blanco falso da una cintilada en la
pantalla y quien tiene experiencia ya lo
reconoce. Después el punto desaparece del
aparato. Ahora, cuando el objeto detectado
tiene una trayectoria determinada y
constante, esta es otra historia. Estos
casos ocurrían una vez por mes, más o menos,
y tenían duración muy corta.
UFO –
¿Hubo confirmación, por ejemplo, de pilotos
civiles relatando casos? ¿Ellos relatan los
casos?
Pereira –
Sí, los pilotos civiles siempre hablan,
desenfundan lo que saben. Ellos no pueden
ver algo extraño que enseguida llaman al
control de tráfico aéreo. Porque tienen una
responsabilidad muy grande. Pilotos civiles
hablan mismo, y también porque no quieren
perder el empleo si dejan de relatar algo
fuera de lo común.
UFO –
Pero a ellos no les gusta mucho relatar
sus experiencias para la prensa. Nosotros,
costosamente, hemos conquistado la confianza
de algunos…
Pereira –
No hablan porque es el empleo de ellos que
está en juego, y a sus jefes puede no
gustarle [Enfático]. Ahora, hay otra
cuestión ahí. Existe la cuestión de las
empresas aéreas poseer aeronaves en
dificultad y no relatar sus emergencias para
no aparecer mal delante de la prensa. Esto
es un crimen [Indignado]. Yo ya
observé aeronaves aterrizar en Congonhas
(aeropuerto de San Pablo) con gran
dificultad. Un “bicho” de ese tamaño,
aterrizando “colgado” con un motor solo,
como si nada hubiera pasado, sin bomberos y
sin ambulancia. Sí, porque la compañía no
quiso aparecer mal delante de la prensa. Y
si el piloto hubiese relatado el hecho a la
torre, podría ser despedido. Esto no está
correcto.
UFO –
Hace poco tiempo la Revista UFO recibió
el relato de un piloto de la Gol, que, yendo
de Fortaleza para Belén, observó un objeto
enorme pasando frente a su Boeing.
Fotografió el objeto y nos mandó la foto. El
piloto nos dijo que, como otros pilotos
también ya relataron, cuando se comunicó con
el Cindacta, recibió un tratamiento muy
exacto, bien a la altura del fenómeno. ¿Las
informaciones que él relató también terminan
en el Comdabra?
Pereira –
Sí. Un hecho como ese, relatado por un
piloto de la Gol, debe haber resultado en un
informe oficial, y seguramente está guardado
en algún lugar del Comdabra.
UFO –
¿Cuándo hay un acontecimiento así, quién
completa el informe reportando el tráfico
hotel, el piloto o el controlador de vuelo?
Pereira –
Cualquiera puede completarlo. El piloto
puede aterrizar y completarlo. El toma el
formulario en cualquier cuartel de la Fuerza
Aérea, en cualquier sala de tráfico aéreo de
cualquier aeropuerto del país. Los pilotos
saben dónde encontrar y dónde entregar el
formulario completo, que es en cualquier
cuartel de la Aeronáutica.
UFO –
Y a partir de entonces, ¿qué se hace con el
formulario completo?
Pereira –
Siempre es realizada una investigación. Por
ejemplo, en este caso, el piloto vio algo y
lo registró. El tiene que describir en qué
dirección, altitud y velocidad pasó el
objeto, tiene que dar la mayor cantidad de
detalles. Necesitamos, también, saber dónde
se encontraba el sol a esa hora, si a la
izquierda o a la derecha del avión, atrás o
adelante, etc. La luminosidad del objeto
también es importante, así como el tipo de
nubes que había en el lugar. Todas estas son
informaciones preciosas. El control de
tráfico aéreo va a tratar de descubrir si
algún otro avión cruzó delante de él, o si
en aquella hora pasó un caza supersónico por
ahí, todo para explicar el hecho. Es
realizada una diligencia. Pero si se
descubre que no había ningún avión por ahí a
esa hora, que el tiempo estaba límpido y no
había nada que justificase el fenómeno,
entonces todo cambia de figura. Esta es una
investigación fácil de ser realizada, porque
está todo a mano, en el informe. Se van
eliminando las posibilidades de explicación
del hecho y en algún momento se llega a la
conclusión de que no hay ninguna explicación
para el mismo.
UFO –
¿Qué pasa entonces?
Pereira –
El informe va para archivo. No hay qué hacer
con el mismo. Si el hecho tiene explicación,
entonces es apagado. El controlador u otra
persona de la Defensa Aérea avisa al piloto,
diciendo: “Aquella cosa que usted relató,
fue un avión que pasó por allá”. Ahora,
si no existe explicación, otros
procedimientos son realizados. Es importante
que se diga que todos esos libros de
registro de acontecimientos contienen casos
que no son explicados, mismo después de
analizados por técnicos capaces,
responsables oficialmente por eso.
UFO –
Ahora sabemos, finalmente, lo que está
archivado en el Comdabra y o que ya fue
analizado y no fue explicado. ¿Usted tiene
idea de cuál es la cantidad anual de casos
en cada libro o carpeta de esas?
Pereira –
En estor tres últimos años no acompañé lo
que ocurrió, pero antes el promedio era de
tres casos por mes. Ahora, también quiero
decir algo que considero importante. Puede
ser una idea mía, pero creo que unos 90% de
las cosas que son vistas por ahí no terminan
en ningún informe, nunca son reportadas. Y
fíjese dónde son hechos esos informes: donde
hay algún aeropuerto o cuartel de las
Fuerzas Aéreas, donde existen ciudadanos
concientes [Que sabe a quien relatarle
los hechos]. Entonces, no sé cual es el
porcentaje de observaciones que fueron
hechas y terminaron en algún informe, pero
creo que debe ser menos de medio por ciento.
UFO –
Si todo lo que hay en los libros o
carpetas del Comdabra es apenas medio por
ciento de lo que pasa por ahí, como es su
opinión, entonces ¡el total de casos debe
pasar de 200 por mes! Por ejemplo, ni todos
los pilotos que vieron algo van a pasar por
la sala de tráfico aéreo y tomar el
formulario. Otros lo toman, pero no lo
completan, o lo completan y no lo entregan…
Pereira –
Eso. Los pilotos no quieren aparecer. Y las
otras personas ni saben que ese informe
existe y está disponible en todo el país.
Del total de casos que deben ocurrir, casi
nada llega al conocimiento de los militares.
UFO –
¿Existe algún plan o orden superior
específica para encubrirse las informaciones
contenidas en este medio por ciento?
Pereira –
No, no existe ninguna orden para encubrir
esa situación. Lo que existe es una
clasificación de sigilo. Esos hechos tienen
que ser confidenciales, pero no hay orden o
directriz que determine eso.
UFO –
¿Usted oyó hablar del Área 51, la base ultra
secreta que queda en el Desierto de Nevada,
al norte de Las Vegas, para donde los
ufólogos norteamericanos afirman que son
llevados los discos voladores accidentados?
Pereira –
Sí, el área existe y nosotros hicimos
ejercicios allá. No en el área 51, sino
sobre el Desierto de Nevada, donde existen
innumerables instalaciones militares. La
Fuerza Aérea Norteamericana (USAF) realiza
muchos ejercicios en toda aquella localidad.
Inclusive porque en ella hay una actuación
internacional entonces invita a muchas
naciones para que envíen sus militares para
entrenamientos allá. Nosotros participamos
de un programa así y supimos del Área 51,
pero en ella no entra nadie. La Fuerza Aérea
Brasileña (FAB) ya mando dos escuadrones
para allá y yo comandé una de esas
operaciones. Lo interesante son los planos
de maniobras, que evitan el Área 51, que
queda justo en el centro de todo.
UFO –
¿Y no ocurren incidentes de pilotos
invadiendo el espacio del área?
Pereira –
Sí, y el gran problema cuando hacemos
ejercicios allá es hacer que los pilotos
extranjeros realmente entiendan cuales son
los procedimientos que deben ser adoptados,
para que no se aproximen del Área 51 y no
pasen encima de ella. Ni los norteamericanos
pueden. Nadie puede…
UFO –
Teniéndose en cuenta las circunstancias
que envuelven las observaciones del tráfico
hotel en todo el país, inclusive con casos
de UFOs interfiriendo en vuelos civiles y
militares, ¿Usted cree que representan algún
peligro para la aviación?
Pereira –
Mire, por lo que sé, no tuvimos hasta hoy
ningún relato de colisión o de casi colisión
de aviones con cualquier objeto volador no
identificado. Por lo menos de pilotos que
hayan registrado tal hecho en algún informe
de peligro [Un formulario diferente al
usado para registrar casos de tráfico
hotel].
UFO –
¿Usted cree que puede haber ocurrido,
pero haber sido registrado?
Pereira –
Sí, porque el piloto o controlador es
obligado a hacer un informe de peligro sobre
cualquier cosa que implique en un riesgo
aéreo. Precisa firmar e identificarse, y esa
situación tiene que ser investigada. Que yo
sepa, eso nunca fue hecho. Ahora, repito que
el hecho de algo nunca haber sido registrado
no quiere decir que nunca existió. Apenas
que yo no tengo conocimiento.
UFO –
¿Usted cree que los militares brasileños
o el Gobierno Federal ven los casos de
tráfico hotel como un peligro para la
Seguridad Nacional?
Pereira –
Esa es una cuestión extremamente delicada,
porque, bajo un punto de vista totalmente
pragmático, la Seguridad Nacional tiene
muchas caras que deben ser investigadas. Una
“amenaza externa” – entre comillas, porque
creo que ninguno de nosotros se siente
amenazado por una potencia extraterrestre –
no puede ser vista por un país aislado, sino
por el conjunto de los mismos. Antes de
cualquier cosa, tenemos que concordar con
esto. Yo creo, inclusive, que el que sea
reconocido que existe algo externo entrando
en el planeta, va a caber a las Naciones
Unidas hacer algo, e no a una potencia
aislada [Decisivo]. No van a ser los
norteamericanos, ni los uruguayos ni los
afganos, solos, que reaccionarán. Esto es
algo muy complejo, y por eso no veo ninguna
amenaza a la seguridad. Ahora, durante el
trato de esta materia, caso los
acontecimientos ufológicos sean revelados,
podrán surgir también informaciones
militares que no pueden ser divulgadas; como
las instalaciones y la frecuencia de
nuestros radares, la velocidad en la que un
caza puede despegar para presentar una
reacción a un posible intruso, etc. Estos
son datos militares sigilosos, que no tienen
nada que ver con el evento en si. Y en el
estudio de una observación de un UFO, un
dado militar sigiloso puede aparecer sin
querer, exigiendo que toda la información
sea bloqueada. Este también es un padrón en
tofo el mundo: cuando usted precisa bloquear
un hecho de una operación, termina
bloqueando todo, porque impide un agente de
seguir por un camino.
UFO
–
¿Usted conoce el documento NPA-09,
instituido el 20 de agosto de 1990 y
titulado Procedimientos a Ser Adoptados Por
los Organismos ATC/ATC en Caso de
Avistamiento de Objetos Voladores No
Identificados? Este documento contiene
determinaciones que deben ser seguidas
cuando sean vistos UFOs. ¿Sigue con efecto
hasta hoy?
Pereira –
Si no salió ningún otro documento que lo
haya anulado, entonces todavía vigorando.
¿Eso es de 1990? Entonces seguramente está
en vigor. Pero este es un documento
confidencial, para uso interno de las
Fuerzas Armadas, no para uso externo
[Toma en sus manos el documento, ofrecido a
él por este entrevistador]. No estoy
seguro, pero creo que todavía vigora. El NPA-09
determina que los acontecimientos ufológicos
deben ser registrados en el libro de
ocurrencias (LRO), en orden cronológico y
siempre que posible con los horarios de cada
narración. Es aquel libro del que ya
hablamos. Y son estos los procedimientos de
rutina.
UFO –
Pero el problema está en el ítem 4.7 de
sección Instrucciones Generales del NPA-09,
que establece lo siguiente: “Habiendo
telefonema de periodistas o curiosos
solicitando informaciones, responder que no
está autorizado a proveerlas”. ¿Por qué la
determinación de no atender a ufólogos y a
la prensa? Por ejemplo, si un periodista
telefona al Comdabra o a otro organismo al
saber de un caso ufológico ¿no sería de una
gran transparencia que fuese informado del
hecho de una forma seria?
Pereira –
Bien, vamos a analizar eso. Pero, antes, vea
que no estoy defendiendo eso, no. Apenas que
asuntos que pueden generar polémicas deben
ser tratados con cuidado. Hay una tendencia
general para que no se autoricen, y esto no
es solo en el ámbito militar, no. ¿Recuerda
el accidente del subterráneo de San Pablo,
en 2007? Todos telefoneaban para la
intendencia y otros organismos para saber
detalles y la respuesta era “no estamos
autorizados a comentar”. Tiene que ser
así, porque si usted habla con un organismo
de la prensa, eso genera un problema con
otro organismo de la prensa. Pruebe decirle
algo a la Folha de San Pablo e no decírselo
a O Globo. ¡Listo! Usted consigue un enemigo
serio, que es el personal de O Globo, o
viceversa. Pruebe decirle al Jornal do
Brasil e no decírselo a ningún otro.
Entonces, las Fuerzas Armadas – y el
Gobierno en general – se alejan de esta
guerra de la prensa.
UFO –
¿Cuál sería, entonces, la forma ideal de
permitirse el acceso a las informaciones que
el NPA-09 determina que permanezcan ocultas?
Pereira –
Lo ideal, en este y en cualquier otro caso,
es convocar a una entrevista colectiva. De
tal hora a tal hora, quien quiera que mande
periodistas para hacer preguntas. Otra
solución, cuando se tiene una solicitud muy
fuerte, es emitir una nota oficial. Ese es
el patrón que se recomienda [Enfático].
UFO –
Los científicos alegan que el problema de
la Ufología radica en la ausencia de
pruebas. Supongamos que en poco tiempo se
consiga probar sin errores que seres de
otros planetas están realmente viniendo
hasta aquí. ¿Usted cree que eso puede
ocasionar un impacto social, sea en el campo
científico, religioso, económico, cultural,
en definitiva, en todos los niveles?
Pereira –
Sin duda, eso ocurriendo, mucha cosa
precisará ser revista.
UFO
–
¿Usted sabe si Brasil participa o
participó de algún movimiento junto a países
extranjeros para tratar de la cuestión de
los discos voladores?
Pereira –
Hoy, no. Pero ya tratamos del asunto, en los
viejos tiempos, con Estados Unidos.
Actualmente, no existe más eso.
UFO –
En la época de la Operación Plato surgió
la información de que parte de la decisión
de cerrarla se debió al consejo que los
militares brasileños recibieron de los
norteamericanos, que estarían recibiendo
datos sobre los resultados. ¿Es verdad?
Pereira –
Es muy posible que sí. En aquella época, los
norteamericanos “metían a nariz” en todo.
Hasta nos querían dar consejos.
UFO –
Por ejemplo, en la cuestión de la
detección de UFOs por radar o de
interceptación a ellos por cazas
supersónicos, ¿los norteamericanos
determinaron o sugirieron qué medidas los
brasileños deberían tomar?
Pereira –
No, nunca. Pero ese intercambio de
informaciones [Con otros países]
ocurre y es voluntaria. En el caso de los
Estados Unidos, existe una organización
llamada Sistema de Cooperación entre las
Fuerzas Armadas Americanas (Sicofaa). Sus
integrantes se reúnen una vez por año, en
alguno de los países participantes, para
tratar de todos los tipos de asuntos, desde
el combate a traficantes hasta normas de
higiene. En el ámbito del Sicofaa, que tiene
un sistema de comunicación propio, que es
apenas de él, las cosas muchas veces son
tratadas entre comandantes. Por ejemplo, el
comandante de la Aeronáutica Brasileña toma
el teléfono y consigue hablar directamente
con el comandante de la Fuerza Aérea
Norteamericana (USAF), o con cualquier otro
comandante de ese sistema. En el Sicofaa
existe amplia libertad para tratarse de todo
y cualquier asunto que exista [El sitio
de la Aeronáutica informa que el Sicofaa fue
creado en 1961 con el propósito de
promocionar y fortalecer los lazos de
amistad y apoyo mutuo de las Fuerzas Aéreas
de los países participantes].
UFO –
¿Cualquier asunto? ¿Inclusive discos
voladores?
Pereira –
Sí. Hoy, en aquel ambiente, creo que eso
puede ser tratado, sí. Y no es apenas entre
comandantes. El organismo tiene varias
comisiones sobre temas, como la seguridad de
vuelo, de logística, de todo cuanto es
asunto, en definitiva. Es algo fantástico,
pero no afecta las relaciones entre los
países miembros. Por ejemplo, en esta
reciente pelea entre Colombia, Ecuador y
Venezuela, el sistema fue afectado
[Colombia habría atacado un acampamiento de
guerrilleros de las FARC, supuestamente
apoyados por Ecuador y por Venezuela, en
territorio ecuatoriano]. Los presidentes
y políticos de esos países se maldijeron, se
ofendieron, dijeron esto y aquello, pero los
militares trataron el asunto en el Sicofaa
con profesionalismo y equilibrio. Es para
eso que sirve y considero algo
importantísimo, una especie de seguro contra
la guerra. Porque todo el mundo cree que a
los militares les gusta hacer guerra, pero
es al contrario. Los militares le tienen
terror a la guerra, porque son ellos los
primeros a morir. Entonces, mientras los
presidentes y políticos se acusan, los
militares trabajan por la paz, a través de
un diálogo garantizado por el Sicofaa.
UFO
–
En aquella situación del 19 de mayo de
1986, que los ufólogos llaman de “La noche
oficial de los UFOs en Brasil”, ¿los hechos
que la envolvieron fueron considerados
extremos por los militares?
Pereira –
Sí, sin duda. Hubo la detección de una
“oleada” de objetos no identificados e
inmediatamente todo el Sistema de Defensa
Aérea se puso en alerta. El coronel Ozires
Silva estaba volando en un Xingu cerca de
Poços de Caldas (Minas Gerais), y se
encaminaba a São José dos Campos (San
Pablo), para descender en el aeropuerto de
allá. Entonces, los radares apuntaban 21
UFOs sobre diversas localidades, desde San
Pablo hasta Río de Janeiro, incluyendo parte
de Goiás y Minas Gerais.
UFO –
En su momento, en los días siguientes al
hecho, el propio ministro de la Aeronáutica
en la época, el brigadier Octavio Moreira
Lima, fue a la TV y dio un comunicado al
respecto. El autorizó a los controladores de
vuelo y a los pilotos de los cazas envueltos
en la persecución a los UFOs a hablar del
asunto, sin cualquier censura.
Pereira –
Sí, ellos otorgaron una entrevista
colectiva. Sin embargo, el ministro cometió
un pecado: prometió un informe del hecho
para dentro de 30 días. Pero nunca lo dio…
UFO –
Nunca, pero el informe fue realizado.
Apenas la decisión de hacerlo público, como
prometido por el ministro, fue anulada.
Pero, hachos contenidos en él fueron
ventilados, como la información de que de
hecho eran 21 UFOs de grandes proporciones,
de cerca de 100m de diámetro, que
sobrevolaron el país.
Pereira –
Eso. Aquel informe debía ser producido,
porque los aviones despegaron. Toda
situación en que un avión despega fuera del
plan de enseño o entrenamiento de la Fuerza
Aérea tiene que generar un informe. Y si
aquella cosa sucedió, se deben prestar
cuentas. Entonces, de cualquier forma debía
haber un informe. Yo en realidad nunca tuve
conocimiento de él, pero seguramente fue
producido y por algún motivo el ministro
decidió no revelarlo.
UFO
–
En aquella oportunidad, obtuvimos
informaciones sobre el hecho a través de un
piloto de la Presidencia de la República,
que vio ese informe y “abrió” algunos
detalles. ¿Hubo algún movimiento, chisme o
rumor sobre él en los cuarteles?
Pereira –
Mire, Gevaerd, con toda sinceridad, vuelvo a
la cuestión inicial. ¿Aconteció? Sí. ¿Los
pilotos vieron? Sí. ¿Los radares detectaron?
Sí. ¿Ozires vio? Sí. ¿Pilotos en aviones
comerciales vieron? Sí. ¿Los horarios [De
las observaciones] coinciden? Sí. ¿Las
trayectorias [De los objetos observados]
coinciden? Sí. Todo eso fue analizado
técnicamente. Entonces, ¿aconteció? Sí,
aconteció [Enfático]. Uno de los
puntos principales de aquello fue que
existió detección por parte de los radares
de a bordo de las aeronaves. ¡Sí, existió! Y
un contacto con el radar de a bordo
simultáneamente con el contacto del radar de
tierra es la más grande de las
confirmaciones. Los radares de a bordo de
las aeronaves trabajan en la banda de las
microondas, que es muy pequeña, y los
radares de tierra trabajan en una banda
mucho más grande. Entonces, no hay
posibilidad de confusión o equívoco. Pero
ahí viene la pregunta de nuevo: ¿y entonces?
¿Qué eran aquellos objetos? ¡Nadie sabe! Sin
no era un ataque de aviones extranjeros…
UFO –
Entonces, ¿eran objetos voladores no
identificados? ¿Discos voladores?
Pereira –
Sí, objetos voladores no identificados.
UFO –
Pero, ¿qué representó aquel
acontecimiento para el medio militar?
Algunos ufólogos llegaron a llamarlo de
invasión. Al final, fueron 21 UFOs de 100m
de diámetro cada uno, o sea, del tamaño de
un Boeing o más grande. ¿Eso no generó miedo
o una señal de alerta?
Pereira –
No, no. Talvez porque la cabeza de los
militares funcione de otra manera. En su
momento, ¿qué dijeron los militares? Que
aconteció, sí. Pero ¿cuál fue la respuesta
[La reacción] de la Defensa Aérea?
[La reacción fue que] los aviones
despegaron y en menos de dos minutos estaban
allá. ¿Los aviones estaban armados? Estaban
armados. ¿Tenían mísiles? Tenían.
UFO
–
¿Estaban armados por algún motivo en
especial o por ser de rutina?
Pereira –
Estaban armados por razones normales.
Siempre están armados, pero con armas de
tiempo de paz, o sea, con apenas dos
mísiles, algo pequeño. Los pilotos tienen
entrenamiento adecuado y los radares
entraron en potencia máxima, algo que
generalmente no ocurre. Ningún radar trabaja
con potencia máxima, que es para ahorrar
energía y el propio aparato. Entonces los
mantenemos en 70% ó 80%. Pero, en aquella
noche, todo lo que está previsto en el
reglamento militar fue cumplido. Nosotros
hicimos nuestra parte, y la cabeza de los
militares funciona así. Ninguna comunicación
falló, los aviones aterrizaron en seguridad,
los pilotos no sufrieron ningún daño.
Entonces, ¡Misión cumplida! [Seguro]
Vea, cuando un general pierde la guerra, se
pregunta: “¿Por qué perdí mí guerra? ¿Qué
hice mal?”. El nunca dice que el enemigo
era más inteligente, pero apenas que era más
fuerte y listo, está justificado. Entonces,
en aquella época, me acuerdo bien de esto,
nuestra preocupación cuanto a este caso era
saber si habíamos hecho nuestra parte. Caso
contrario, nos preguntaríamos: “A ver,
¿Dónde fue que nos equivocamos?”
UFO
–
Entonces, ¿por qué el informe no fue
divulgado?
Pereira –
Probablemente por algún motivo político, el
maldito miedo al pánico. Se pensaba así en
esa época: “¿Y si la populación supiera
de esto? ¡Todo el mundo entrará en pánico!”
UFO –
Y mismo así, apenas en el ámbito militar,
¿no hubo un cuestionamiento sobre aquella
invasión?
Pereira –
No. Le garantizo que ese sentimiento nunca
surgió. Ahora, el sentimiento de que hicimos
nuestra parte, sí. El de que no hubo ninguna
falla en nuestra reacción, también. Si
aquellos objetos hicieran parte de aviación
enemiga, habría llevado “una paliza” en
aquella noche. Ah, llevaba. Y conseguir
retardar un primer ataque es muy importante.
Daba tiempo para preparar un segundo turno.
Pero ese no era el caso, pues el país no
estaba sufriendo absolutamente ninguna
amenaza.
UFO –
Brigadier, de tres décadas para esta
parte, varias naciones han admitido que los
UFOs son reales y representan visitas de
especies inteligentes a la Tierra, y que
deben ser tratadas con seriedad. El primer
país fue Francia, en 1976, que acabó de
publicar 100 mil páginas de documentos en la
Internet. Después, en América del Sur,
Uruguay admitió los UFOs en 1979 y Chile en
1997. Ahora, recientemente, Perú y Ecuador
hicieron lo mismo. Usted, ¿qué piensa de la
actitud de estos países?
Pereira –
Creo que tal actitud es una acción
pragmática, en reconocimiento de hechos.
Ninguno de los países que usted citó es
irresponsable. Son serios y de diferentes
niveles de progreso. Y países serios, cuando
admiten algo, deben ser tenidos en cuenta
seriamente. Soberanamente, nadie los obligó
a reconocer nada, y la comunidad
internacional debe reconocer esto.
UFO –
Además de esos, Bélgica, España, China y
Rusia, inclusive durante el comunismo, y más
recientemente México, en 2005, amenazaron
una abertura ufológica. Casi todos estos
países tomaron tal actitud después de algún
avistamiento muy grande acontecer en sus
territorios. En Chile hubo un hecho
significativo sobre el Desierto de Atacama,
en Punta Arenas y en Santiago. En Perú, fue
una oleada ufológica ocurrida hace algunos
años, inclusive sobre Lima. En Uruguay,
fueron innumerables casos sobre diferentes
ciudades, hasta en Montevideo. Pero, ¿y aquí
en Brasil? ¿Un caso como La Noche Oficial de
los UFOs, de 1986, no podría haber sido el
detonante para una acción semejante?
Pereira –
Esto nos lleva de nuevo a las preguntas
anteriores. Vea, cuando no se encuentra una
explicación para un caso, usted lo archiva.
Aparentemente, en estos países tampoco se
encontró una explicación, pero la solución
encontrada no fue la de archivar, y sí la de
admitir la existencia de algo – a pesar de
no haber una explicación oficial de qué es
este algo. Fue esto lo que hicieron esos
países. En vez de archivar los hechos,
admitieron su existencia. Ahora, qué son
esos hechos, es otra cuestión…
UFO –
Nuestro vecino más cercano a reconocer
los UFOs es Uruguay, desde 1979, cuando fue
creada, dentro de la Fuerza Aérea Uruguaya,
la Comisión Receptadora e Investigadora de
Denuncias de Objetos Voladores No
Identificados (Cridovni). ¿En algún momento
Brasil intercambió información sobre UFOs
con este país?
Pereira –
Que yo sepa, no. Apenas con los Estados
Unidos, y solamente durante la época de la
Guerra Fría, porque los norteamericanos se
metían en todo.
UFO
–
Pero si hubo intercambio de informaciones
con los norteamericanos apenas hasta el
final de la Guerra Fría, en los años 80,
¿cómo militares y hasta médicos de USA
estuvieron presentes en el levantamiento del
Caso Varginha, que ocurrió en 1996? Sabemos
que los norteamericanos estuvieron allá y
participaron de varias maniobras, que
resultaron en el envío de parte de los
destrozos de la nave accidentada y de los
cuerpos de sus tripulantes, ya muertos, para
USA. Esto ocurrió 16 años después de
terminada la Guerra Fría.
Pereira –
Pero vea bien, cuando digo Guerra Fría, no
me refiero a los contactos oficiales,
aquellos que son hechos de gobierno a
gobierno, en un nivel muy alto. En casos
específicos, puntuales, la cosa es
diferente. Los norteamericanos actúan en
otros países cuando tienen interés de saber
algo. En realidad, todos los países actúan
en los otros, hasta nosotros, cuando hay
interés en algo. Y eso puede ser hecho en un
terreno diplomático.
UFO –
Apenas pocas semanas después del Caso
Varginha, en una coincidencia muy extraña,
estuvo en el país el director de la NASA,
Daniel Goldin. Las agencias espaciales de
Brasil y Estados Unidos firmaron un acuerdo
inédito de cooperación aeroespacial. Los
ufólogos argumentan que eso fue apenas un
pretexto para encubrir la acción
norteamericana en el episodio…
Pereira –
Este es el tipo de maniobra que conocemos
como “Operación Paraguas”, o sea, a partir
de entonces, puede llover que estamos
garantizados.
UFO
–
Realmente. Pero por suerte, y con mucho
esfuerzo, los ufólogos brasileños
consiguieron en tiempo record levantar el
máximo de informaciones sobre el Caso
Varginha, antes que los militares iniciaran
las operaciones de encubrimiento, que duran
hasta hoy. Felizmente, teníamos en aquella
ciudad, residiendo a menos de 3 km. Del
lugar donde los ETS fueron vistos y
capturados, en aquella mañana del 20 de
enero de 1996, uno de los estudiosos más
serios y expertos del país, el entonces
editor conjunto de la Revista UFO, Ubirajara
Franco Rodrigues. El, atento y rápido,
consiguió iniciar los estudios
inmediatamente, y le avisó a todos los
principales ufólogos del país, que
comparecieron a la ciudad en los días
siguientes. ¿Usted siguió este caso?
Pereira –
El episodio de Varginha es uno de los que
menos conozco [Lamentando]. Lo que sé
es lo que leí en la prensa no especializada,
y no se puede creer mucho en ella, porque es
censurada de alguna forma. La Revista UFO no
tiene auto censura, pero O Globo tiene, la
Folha de São Paulo tiene, el O Estado de
Minas tiene. Mucho [Sobre Varginha]
no fue dicho, mismo porque la prensa no
tenía acceso a las informaciones. Y otra
cosa: el editor de un periódico primero
analiza el poder económico del asunto que va
a publicar. Su pensamiento es: “¿Esto
vende o no vende? Si no vende, no voy a
gastar mi espacio con esto”.
UFO –
De hecho, en la prensa no especializada
no fue dicho nada al respecto de
norteamericanos en Varginha, en aquella
época…
Pereira –
Es como le digo, se meten en todo. Parece
que el gobierno de USA quiere una guerra
mundial e ideológica. Y se siguen metiendo
hasta hoy, pero en casos puntuales, en
aquella situación en que un embajador
norteamericano “molesta” a todo el mundo en
el país en el que está sirviendo. En este
“rollo” con España, ahora, ellos ya se
metieron. Fíjese, ¿qué tiene que ver
turistas impedidos de entrar en Madrid y
turistas españoles impedidos de entrar en
Salvador en Brasil con los norteamericanos?
Pero ellos se metieron [Indignado].
Meten “la nariz” donde no son llamados. Pero
ellos están en lo cierto y nosotros estamos
equivocados. Tenemos que meter nuestra
“nariz” en todo, también. O sea, se metió
con nosotros, tenemos que reaccionar…
UFO
–
Brigadier, en relación a la posición de
los países que admitieron los UFOs, que ya
conversamos, ¿Usted cree que puede haber una
actitud semejante por parte del Gobierno
Brasileño, de asumir que los UFOs existen y
que deben ser investigados? ¿Usted cree que
hay clima, hoy, para que los documentos
secretos sean abiertos?
Pereira –
¡Creo que lo que más hay hoy en Brasil es
clima para que se abran archivos!
[Decidido]. Además, creo que la
población brasileña está ansiosa por
transparencia, de todo y cualquier tipo,
inclusive ufológica. La sociedad, por
ejemplo, no aguanta más ser sorprendida por
operaciones de la Policía Federal todos los
días. Todo acontece claramente. Ahora
disminuyó un poco, pero hace un tiempo todo
el mundo esperaba la revista del fin de
semana para ver las operaciones. Vea, la
CGU [Controladora General da Unión], que
es un organismo del Gobierno, tiene en sus
archivos todo lo que Doña Matilde
[Ribeiro, ex ministra de Igualdad Racial]
compró con la tarjeta de crédito
corporativo. Está todo en la página de
Internet de la CGU, hasta la tapioca del
ministro ya estaba antes de salir a público…
UFO –
Y a pesar de esto, los archivos
ufológicos continúan inaccesibles al
ciudadano…
Pereira –
Sí. Ahora, ¡¿Se puede creer en un país así?!
Fíjese, hay muchos más de secreto en la
tapioca del ministro, que, entretanto, fue
revelada, que en la cuestión de los discos
voladores [Perplejo]. La tapioca del
ministro escandalizó al país, pero la
Ufología [Mostrando la Revista UFO que le
fue dada] no va a provocar nada, a no
ser despertar un interés científico muy
serio. O sea, tiene que haber transparencia.
No hay ningún motivo para continuar
escondiendo [Muy enfático]. Bien,
pero de ahí a hacer lo mismo que hizo
Francia, de aceptar oficialmente los UFOs,
hay una gran distancia. Pero el primer paso
es aceptar oficialmente los UFOs, como hizo
Francia, y haber transparencia. Fíjese,
existe esto de los archivos secretos. Así,
nadie va a creer en ellos…
UFO –
Entonces, Usted cree que, si estos
archivos son liberados…
Pereira –
Sería el primer paso para que usted avance.
No creo en una reacción de pánico en la
población, se los archivos son liberados. De
ninguna manera, nada de eso ocurriría
[Muy enfático]. En realidad, si existe
un país que no entra en pánico, ese es
Brasil. Es capaz inclusive que alguien haga
una cancioncita para festejar [Riendo]…
UFO –
¿Si usted fuera consultado por el
Gobierno o por el medio militar, aconsejaría
la abertura de los archivos?
Pereira –
¡Totalmente! [Muy enfático].
Aconsejaría la abertura de todo y cualquier
archivo, pero con las cuatro restricciones
que ya comenté. Primero, se debe proteger la
privacidad de las personas eventualmente
citadas en los documentos. Segundo, no
podemos tornar públicos elementos que puedan
generar pánico incontrolable y daños a la
población. Tercero, es esencial resguardar
secretos del pasado que, si revelados ahora,
podrían reascender heridas y crear problemas
diplomáticos, militares o económicos al
país. Y, cuarto, tenemos que garantizar el
mantenimiento de secretos militares,
económicos y estratégicos del país, que, si
expuestos, podrían hacer que el contrincante
nos derrumbe, que la moneda se desvalorice o
que los militares pierdan un eventual
planeamiento. No existiendo cualquiera de
estas cosas que impida, entonces que se
revele todo. Y la cuestión ufológica no se
encaja en ninguno de estos riesgos. O sea,
no hay por qué mantenerse el secreto.
UFO –
¿Usted cree que, mismo con un
posicionamiento favorable por parte del
medio militar brasileño, la cuestión de los
discos voladores todavía puede ser mantenida
oculta por alguna imposición internacional,
especialmente de Estados Unidos?
Pereira –
No, seguro que no.
No creo en eso.
UFO –
¿O tal vez porque la cuestión pueda no
ser una prioridad del Gobierno Brasileño,
que prefiere no hacer nada al respecto?
Pereira –
Tal vez por una cuestión de tradición
cultural. “¿Para qué vamos a tocar en
eso?”, puede pensar alguien en el
Gobierno. Y encima existe toda la
acomodación burocrática, que es muy fuerte
en Brasil. Los burócratas no quieren cambiar
nada. “¿Vale la pena tocar en ese
asunto?”, preguntaría otra persona. No,
entonces “déjalo como está”,
¿entiende? Infelizmente, eso también atrasa
a la Nación, porque “dejar como están”
los archivos ufológicos presupone “dejar
como están”, también, muchas otras cosas
que podrían ser lanzadas a público.
UFO –
Usted sabe de la campaña UFOs: Libertad
de Información Ya, que lanzamos en 2004, y
de los resultados que generó el 20 de Mayo
del 2005, con el primer encuentro oficial
entre la Aeronáutica y los estudiosos de la
Comisión Brasileña de Ufólogos (CBU). Fuimos
recibidos en el Cindacta y en el Comdabra,
que usted comandó, por varios oficiales,
pero principalmente por el Mayor Antonio
Lorenzo, que era el portavoz del organismo e
hizo el contacto telefónico conmigo, y por
los Brigadieres Telles Ribeiro y Atheneu
Azambuja. Todos fueron unánimes y repitieron
varias veces que el comandante de la
Aeronáutica había ordenado que ellos nos
abrieran todas las puertas, nos mostraran
todos los archivos, respondieran a todas las
preguntas, etc. Pero no fue exactamente eso
que sucedió. A pesar de la buena voluntad de
los oficiales, apenas algunas puertas fueron
abiertas y tres archivos nos fueron
mostrados, y así mismo parcialmente. Parece
que la aeronáutica quería apenas darnos una
satisfacción inmediata, del tipo “¿Ahora
están satisfechos? ¿Tuvieron lo que querían?
Entonces, paren de molestar”. ¿Es procedente
nuestra impresión?
Pereira –
Antes de más nada, déjeme decirle que
Lorenzo es un gran oficial de relaciones
públicas. Ahora, si la impresión es
procedente, no sé. Pero puede escribir ahí:
mi posición es la de abertura total de los
archivos. Y cuando digo total, quiero decir
hacerlo sin análisis previo del material,
mismo porque ya no hay más nada a analizar
hoy. Pero como será hecha la interpretación
de eso [De los datos de los documentos],
como será dirigida [La investigación que
ustedes harán], es otra cosa. De
cualquier manera, creo que la cuestión de
los discos voladores, después de la
abertura, no sería más apenas de los
ufólogos. Tendrá que ser de toda la Nación,
no solamente de la Ufología. ¿Quién más está
interesado en esta abertura? Astrofísicos,
astrónomos, geólogos, aviadores,
meteorólogos, etc.
UFO
–
Si hubiese esa abertura, ¿Cómo imagina
que sería? Le pregunto porque, seguramente,
los militares no van a llamar a los ufólogos
y simplemente darles los documentos y listo.
Ni tampoco es eso que esperamos que
acontezca…
Pereira –
Imagino que colocarán el material en el
Archivo Nacional. La mejor forma de abrir
algo es colocándola a disposición de la
Nación en el Archivo Nacional [Creado en
1838, es el organismo central del Sistema de
Gestión de Documentos de Archivos del
Gobierno Brasileño, integrante de la
estructura básica de la Casa Civil de la
Presidencia de la República].
UFO
–
En aquella visita nuestra al Comdabra, le
entregamos al brigadier Telles Ribeiro tres
correspondencias, una dirigida al comandante
de la Aeronáutica, otra al Ministro de la
Defensa y otra al presidente Lula. En ellas
solicitábamos la abertura de los archivos
ufológicos y el establecimiento de una
comisión mixta de ufólogos, militares y
talvez de hasta científicos para estudiar
los UFOs. Si esta comisión fuese creada,
¿usted aceptaría formar parte de ella?
Pereira –
Si fuese una comisión no gubernamental,
aceptaría como ciudadano, como colaborador.
Ahora, enfatizo que tiene que ser no
gubernamental. Porque, si es gubernamental,
ahí se pierde [Lamentando].
Infelizmente, cuando visitaron el Comdabra,
cuando ustedes pidieron la abertura de la
comisión, la época no era adecuada para eso.
Aquel momento de la historia no permitió que
eso ocurriera. Hoy el momento es otro. No
diría que es óptimo, pero es mucho mejor que
el de aquella época. Inclusive porque, hoy
las palabras transparencia y abertura están
de moda, y en aquella época no estaban.
Todavía no habían ocurrido tantos
escándalos, el “mensalão” [Escándalo de
corrupción en el Congreso Brasileño]
todavía no había aparecido…
UFO –
¿Usted conoce algún otro militar de alto
escalón que tenga una posición semejante a
la suya y con quien podríamos conversar
también para pedirle apoyo para nuestra
campaña?
Pereira –
Mire, todo el mundo tiene miedo de hablar.
Militar en servicio hoy no habla más. Puede
pensar, pero no habla. Pero el personal
reformado, sí. Voy a hablar con algunos
colegas, para ver como está el sentimiento
de la tropa para todo esto [Nombró dos
oficiales del Sistema de Defensa Aérea, uno
en servicio y el otro reformado, que
tuvieron sus nombres preservados hasta que
se establezca un contacto con los mismos.
Uno de ellos habría tenido una experiencia
ufológica de grandes proporciones].
UFO –
La primera vez que nos encontramos en el
Comdabra, el 20 de mayo del 2005, le dimos
algunas revistas y usted nos dijo que era
lector de la Revista UFO. ¿Sigue siendo?
Pereira –
Sí, el diariero cerca de mi casa no recibe
la revista, pero la compro en un negocio del
aeropuerto o del Terminal de ómnibus de
Brasilia. Hace mucho que la leo. No le voy a
decir que soy lector religioso de la revista
UFO, pero siempre la compro. Solo que, es
divertido, a veces no se la encuentra en el
negocio del Terminal de Brasilia, porque se
termina rápido. Parece que hay más gente a
la que le gusta…
UFO
–
Tenemos dos invitaciones para hacerle.
Primero, ¿Usted aceptaría dar una
conferencia en el próximo gran evento que
tendremos, el 36º Congreso Brasileño de
Ufología Científica, que ocurrirá en
Curitiba, del 22 al 25 de mayo?
Pereira –
Seguro. Agradezco mucho la invitación y haré
de todo para estar presente.
UFO
–
Y el segundo, ¿Aceptaría hacer parte del
cuerpo internacional de personalidades
civiles y militares de diferentes países,
que se reúne eventualmente en Washington,
Estados Unidos, para solicitarle a los
gobiernos, en alto nivel, la abertura de sus
archivos?
Pereira –
Bien, de esta actividad no se si podré
participar ahora, pero al congreso de
Curitiba seguro que voy.
UFO
–
Para terminar, ¿Usted pretende continuar
leyendo la Revista UFO?
Pereira –
Claro, la Revista UFO es la referencia que
tenemos en Brasil cuando el asunto es
Ufología. |
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