Español - English
   

Publicaciones > Artículos > Art. 45

   
 
     
     
  "Todos los secretos ufológicos debe ser liberados" II  
  Documento I - Documento II  
     
 

En una entrevista inédita y exclusiva a A. J. Gevaerd, editor de la Revista UFO de Brasil, uno de los oficiales más condecorados de la Fuerza Aérea Brasileña, brigadier José Carlos Pereira, admitió que “es hora de cerrar los secretos sobre los UFOs".

La primer parte de la longa entrevista ha sido publicada en la edición # 141, abril, de la Revista UFO brasileña. La segunda parte de la entrevista ha sido publicada en la edición # 142, mayo. Baje las portadas de las ediciones y la primer parte de la entrevista, acá: www.ufo.com.br/public/pereira/ . Fotografías del brigadier José Carlos Pereira también están en este sitio.

http://www.ufo.com.br/public/pereira/Los_secretos_ufológicos_deben_ser_liberados_1.doc

Esta entrevista fue conducida con la participación de Fernando de Aragao Ramalho y Roberto Affonso Beck, consultores especiales de la Revista UFO. La traducción al Español fué conducida por Christian Stagno, del Equipo de Traductores de la publicación.

El brigadier José Carlos Pereira puede ser contactado a través de e-mail. Los interesados deben enviar sus mensajes a la Revista UFO, que se las encaminará al entrevistado. Escriba para: revista@ufo.com.br


UFO – ¿Cómo son tratados por la Aeronáutica los episodios ufológicos que envuelven tripulaciones civiles, como el Caso Vasp, ocurrido el 08 de febrero de 1982, cuando un Boeing 727 de la extinguida compañía aérea paulista fue perseguido por un UFO durante más de tres horas?

Pereira – Normalmente, las tripulaciones civiles en vuelo se comunican con los organismos de control conectados a la Aeronáutica. Cualquier cosa que incluya aeronaves civiles antes era tratada por el Departamento de Aviación Civil (DAC), y hoy es incumbencia de la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC). Así, en realidad, la Fuerza Aérea prácticamente no tiene ningún contacto con pilotos civiles, a no ser a través del control de tráfico aéreo.

 UFO – Entonces, si hoy hubiese una observación ufológica hecha por un piloto de la TAM en vuelo, por ejemplo…

Pereira – Ella sería comunicada a la Aeronáutica y la Fuerza Aérea haría algo, considerando el vuelo. Esto está dentro de las atribuciones del Comando de Defensa Aérea. El hecho es relatado para un controlador de vuelo y cae en el sistema.

 UFO – ¿Y cuál será el tratamiento dado a ese acontecimiento?

Pereira – Un avión civil en vuelo está siempre siendo controlado por un organismo, un centro de control, y todos los que existen en el país son militares. Si un piloto dice “Mire, está pasando algo acá al lado mío”, si es algo fuera de lo común, el centro de control que está acompañando el vuelo comunicará aquello al centro de operaciones militares de aquella región, que tendrá que tomar alguna actitud, hacer algo con relación a ese hecho y reportarse al Comando de Defensa Aérea (CODA), que es el organismo superior que tiene visión nacional – es el único organismo que tiene un panorama de todo el país. Y ahora, después de la crisis aérea, finalmente conseguí convencer a todos que tenía que existir una especie de CODA civil, y fue creada en Río de Janeiro. Porque el CODA que tenemos en Brasilia es militar, cerrado. Tenía que existir uno con las mismas atribuciones que ese, pero civil, para que se sepa por que determinado vuelo se está atrasando, por que aquella otra aeronave aterrizó o está en el suelo hace cuatro horas, etc. Había una constatación de muchos problemas aéreos, entonces fue creado el nuevo organismo, el Centro de Gerencia de de Navegación Aérea (CGNA), pero todo adaptado para los problemas de tráfico aéreo civil, tipo atrasos en vuelos, condiciones meteorológicas adversas, etc.

 UFO – Brigadier, el 19 de enero de 2002, usted dio una entrevista en al programa Circuito Night and Day, del diputado Celso Russomanno, que está en la Internet y es muy comentada en la Ufología, porque en ella vimos por primera vez a un militar de su galardón hablar sobre Ufología. Y Russomanno fue bastante persistente en las preguntas que le hizo. En aquella ocasión, y eso está grabado, usted le mostró a él un libro de acontecimientos aéreos y dijo que, apenas en aquel año, había en el libro más de 90 registros de fenómenos de “tráfico hotel”, como los UFOs son llamados por los militares. Pero usted no permitió que él abriera el libro en vivo, diciendo que era confidencial. ¿Qué contiene ese libro?

Pereira – Contiene varias cosas, entre las cuales aquellos velatorios que pueden ser completados por cualquier persona que haya hecho una observación de “tráfico hotel”. Algunos de ellos parecen venir de gente loca, como el de una mujer drogada que salió de un boliche en Sobradinho (DF) y dijo haber visto algo. Pero este tipo de cosas enseguida son descartadas. Entretanto, el libro contiene casos que no se pueden explicar, y cuando algo no puede ser explicado, entonces va a parar al libro [que recibe el nombre de Libro de Registro de Ocurrencias, LRO]. Aquellos casos están todos archivados en los tales libros, y un día los estudiosos van a poder examinarlos. En ellos hay también informes de pilotos, de controladores de vuelo, etc. En definitiva, todo lo que no conseguimos explicar, que es dado como secreto, va para esos libros.

 UFO – Pero, ¿por qué esas cosas son mantenidas en secreto? Por ejemplo, como usted dijo ahora, ¿cómo un estudioso puede tener acceso a estos libros si son secretos? A nosotros nos gustaría examinar esos libros…

Pereira – Por eso defiendo que esa cosa debe ser abierta. Gevaerd, yo pienso igual a usted. Creo que tenemos más o menos un libro por año. Llega final de año, sacamos todo lo que está dentro de él y lo colocamos en un archivo. Hoy no los guardamos más [los casos] en formato de libro, porque ahora es todo digital.

 UFO – Usted debe haber visto varios libros. ¿Cuál es el hecho registrado en ellos que más lo sorprendió, ya sean casos relatados por pilotos civiles o militares?

Pereira – Los relatos de pilotos, que normalmente son más consistentes, son los más impresionantes. Porque ellos no están comandando un vehículo sino una aeronave. Una cosa es usted estar paseando por la calle y ver algo, y otra es un piloto en vuelo ver algo. Así, relatos de pilotos generalmente son más consistentes. Pero hay casos en los que el propio piloto después reconoce que se equivocó. “Realmente estaba mirando para la izquierda y vi algo, pero era el reflejo del sol”, diría la persona. Solo que hay casos en que ella está mirando para el otro lado, donde no hay reflejo. Ahí, hay alguna cosa extraña en esto. Las observaciones relatadas por los pilotos son más consistentes que las hechas desde el piso, por personas totalmente sin conocimientos. En estos casos, no tienes confiabilidad.

UFO – Hasta en la Ufología civil no tenemos mucho que hacer en ciertos relatos…

Pereira – Por eso que, en aquellos cuestionarios [Para registro de casos de tráfico hotel], mandé colocar una especie de interrogatorio, entrando un poco en la intimidad de la persona para saber cuál es su conocimiento de meteorología, si tiene curso superior, etc. Porque hay una diferencia.

UFO – Entonces, ¿usted participó de la confección de los cuestionarios?

Pereira – Sí, había uno antiguo y lo actualicé. Inclusive con las informaciones adicionales. Vea, es diferente juzgar un caso cuando se tiene más información sobre él. No estoy menospreciando al cartonero, no, pero es diferente cuando se tiene más datos. Un ingeniero, por ejemplo, consigue tener una visión diferente de algo. Y el cuestionario todavía tiene validez y funciona.

UFO – ¿Cuántos cuestionarios cree que deben haber sido completados?

Pereira – Ah, no sé, porque después que salí de la Fuerza Aérea no tuve más conocimiento. Pero creo que deben ser unos 10 por mes, más o menos, en todo Brasil. Estos datos están centralizados en el Comando de Defensa Aeroespacial Brasileño (Comdabra)

UFO – ¿Son ellos que completan aquellas carpetas que el brigadier Atheneu Azambuja dijo que están allí desde 1954, cuando los integrantes de la Comisión Brasileña de Ufólogos (CBU) visitaron inéditamente el organismo durante el histórico encuentro del 20 de mayo del 2005?

Pereira – Sí, son esos mismos.

UFO – ¿En qué año fue registrado el mayor número de casos de tráfico hotel, usted se acuerda? ¿O de algún año que le haya llamado la atención?

Pereira – No, no me acuerdo [En que año tuvimos más casos]. Pero el caso más interesante aquél de São José dos Campos (SP), ocurrido el 19 de mayo de 1986. Aquél caso fue realmente impresionante [Enfático].

UFO – Usted cree que, si hoy hubiese una persecución a un UFO sobre el Territorio Nacional, sea por pilotos civiles o militares, principalmente por militares, ¿Dilma Russef (ministra del interior) sabría del caso? ¿Esto llegaría hasta ella?

Pereira – Al ministro de Defensa seguro llegaría, porque es parte de su función. Es automático, el teléfono de él sonará [Enfático]. Ahora, si él va a pasar la información para Dilma, no sé. Dependiendo de la gravedad del caso, el ministro es obligado a informar al presidente de la República. Funciona así. Yo, cuando fui comandante del Comdabra, tenía el teléfono personal del presidente, pero no podía llamarlo por cualquier cosa.

UFO – ¿Cómo funciona la línea de comando en estos casos?

Pereira – Si hubiese algo serio, yo tendría que llamarlo al comandante de operaciones aéreas, que informaría el hecho al comandante de la Aeronáutica. Él hablaría con el ministro de Defensa, que, por su lado, reportaría el asunto al presidente de la República. Pero si la cadena se interrumpiera, yo tendría autonomía para saltar. Por ejemplo, tengo que llamarlo al comandante, pero si no consigo hablar con él, paso para el próximo en la jerarquía. Estoy autorizado a saltar para el siguiente. Pero si tampoco consigo hablar con el siguiente, sigo adelante, hasta llegar al presidente. Y si él no responde, asumo yo. Esto es legal, está escrito. Pero claro que ahí entra el sentido común de cada uno en relación a la gravedad del problema que está ocurriendo. No voy a dar un paso de eses si no es un problema de altísima gravedad. Cuando fui comandante del Comdabra, de 1999 a 2001, todos los casos que envuelve pilotos militares y detección de UFOs por radar, o por lo menos los más importantes, llegaban a mi conocimiento. Después de esto, como siempre estuve cerca del organismo, tenía acceso a prácticamente todo lo que quería sobre el tema, que llegase hasta mismo.

UFO – ¿Con qué frecuencia recibía informes sobre los casos, cuando era comandante?

Pereira – Apenas una vez por mes había algún informe. Un controlador me decía algo como “hace 10 minutos que acompaño este objeto en el radar”, o entonces “comandante, apareció otro tráfico hotel allá en estado de Amazonas o allá en Santa Catarina”. Pero son muy comunes os ecos falsos en los radares, también llamados de blancos falsos. Un blanco falso da una cintilada en la pantalla y quien tiene experiencia ya lo reconoce. Después el punto desaparece del aparato. Ahora, cuando el objeto detectado tiene una trayectoria determinada y constante, esta es otra historia. Estos casos ocurrían una vez por mes, más o menos, y tenían duración muy corta.

UFO ¿Hubo confirmación, por ejemplo, de pilotos civiles relatando casos? ¿Ellos relatan los casos?

Pereira – Sí, los pilotos civiles siempre hablan, desenfundan lo que saben. Ellos no pueden ver algo extraño que enseguida llaman al control de tráfico aéreo. Porque tienen una responsabilidad muy grande. Pilotos civiles hablan mismo, y también porque no quieren perder el empleo si dejan de relatar algo fuera de lo común.

UFO – Pero a ellos no les gusta mucho relatar sus experiencias para la prensa. Nosotros, costosamente, hemos conquistado la confianza de algunos…

Pereira – No hablan porque es el empleo de ellos que está en juego, y a sus jefes puede no gustarle [Enfático]. Ahora, hay otra cuestión ahí. Existe la cuestión de las empresas aéreas poseer aeronaves en dificultad y no relatar sus emergencias para no aparecer mal delante de la prensa. Esto es un crimen [Indignado]. Yo ya observé aeronaves aterrizar en Congonhas (aeropuerto de San Pablo) con gran dificultad. Un “bicho” de ese tamaño, aterrizando “colgado” con un motor solo, como si nada hubiera pasado, sin bomberos y sin ambulancia. Sí, porque la compañía no quiso aparecer mal delante de la prensa. Y si el piloto hubiese relatado el hecho a la torre, podría ser despedido. Esto no está correcto.

UFO – Hace poco tiempo la Revista UFO recibió el relato de un piloto de la Gol, que, yendo de Fortaleza para Belén, observó un objeto enorme pasando frente a su Boeing. Fotografió el objeto y nos mandó la foto. El piloto nos dijo que, como otros pilotos también ya relataron, cuando se comunicó con el Cindacta, recibió un tratamiento muy exacto, bien a la altura del fenómeno. ¿Las informaciones que él relató también terminan en el Comdabra?

Pereira – Sí. Un hecho como ese, relatado por un piloto de la Gol, debe haber resultado en un informe oficial, y seguramente está guardado en algún lugar del Comdabra.

UFO – ¿Cuándo hay un acontecimiento así, quién completa el informe reportando el tráfico hotel, el piloto o el controlador de vuelo?

Pereira – Cualquiera puede completarlo. El piloto puede aterrizar y completarlo. El toma el formulario en cualquier cuartel de la Fuerza Aérea, en cualquier sala de tráfico aéreo de cualquier aeropuerto del país. Los pilotos saben dónde encontrar y dónde entregar el formulario completo, que es en cualquier cuartel de la Aeronáutica.

UFO Y a partir de entonces, ¿qué se hace con el formulario completo?

Pereira – Siempre es realizada una investigación. Por ejemplo, en este caso, el piloto vio algo y lo registró. El tiene que describir en qué dirección, altitud y velocidad pasó el objeto, tiene que dar la mayor cantidad de detalles. Necesitamos, también, saber dónde se encontraba el sol a esa hora, si a la izquierda o a la derecha del avión, atrás o adelante, etc. La luminosidad del objeto también es importante, así como el tipo de nubes que había en el lugar. Todas estas son informaciones preciosas. El control de tráfico aéreo va a tratar de descubrir si algún otro avión cruzó delante de él, o si en aquella hora pasó un caza supersónico por ahí, todo para explicar el hecho. Es realizada una diligencia. Pero si se descubre que no había ningún avión por ahí a esa hora, que el tiempo estaba límpido y no había nada que justificase el fenómeno, entonces todo cambia de figura. Esta es una investigación fácil de ser realizada, porque está todo a mano, en el informe. Se van eliminando las posibilidades de explicación del hecho y en algún momento se llega a la conclusión de que no hay ninguna explicación para el mismo.

UFO – ¿Qué pasa entonces?

Pereira – El informe va para archivo. No hay qué hacer con el mismo. Si el hecho tiene explicación, entonces es apagado. El controlador u otra persona de la Defensa Aérea avisa al piloto, diciendo: “Aquella cosa que usted relató, fue un avión que pasó por allá”. Ahora, si no existe explicación, otros procedimientos son realizados. Es importante que se diga que todos esos libros de registro de acontecimientos contienen casos que no son explicados, mismo después de analizados por técnicos capaces, responsables oficialmente por eso.

UFO – Ahora sabemos, finalmente, lo que está archivado en el Comdabra y o que ya fue analizado y no fue explicado. ¿Usted tiene idea de cuál es la cantidad anual de casos en cada libro o carpeta de esas?

Pereira – En estor tres últimos años no acompañé lo que ocurrió, pero antes el promedio era de tres casos por mes. Ahora, también quiero decir algo que considero importante. Puede ser una idea mía, pero creo que unos 90% de las cosas que son vistas por ahí no terminan en ningún informe, nunca son reportadas. Y fíjese dónde son hechos esos informes: donde hay algún aeropuerto o cuartel de las Fuerzas Aéreas, donde existen ciudadanos concientes [Que sabe a quien relatarle los hechos]. Entonces, no sé cual es el porcentaje de observaciones que fueron hechas y terminaron en algún informe, pero creo que debe ser menos de medio por ciento.

UFO – Si todo lo que hay en los libros o carpetas del Comdabra es apenas medio por ciento de lo que pasa por ahí, como es su opinión, entonces ¡el total de casos debe pasar de 200 por mes! Por ejemplo, ni todos los pilotos que vieron algo van a pasar por la sala de tráfico aéreo y tomar el formulario. Otros lo toman, pero no lo completan, o lo completan y no lo entregan…

Pereira – Eso. Los pilotos no quieren aparecer. Y las otras personas ni saben que ese informe existe y está disponible en todo el país. Del total de casos que deben ocurrir, casi nada llega al conocimiento de los militares.

UFO – ¿Existe algún plan o orden superior específica para encubrirse las informaciones contenidas en este medio por ciento?

Pereira – No, no existe ninguna orden para encubrir esa situación. Lo que existe es una clasificación de sigilo. Esos hechos tienen que ser confidenciales, pero no hay orden o directriz que determine eso.

UFO ¿Usted oyó hablar del Área 51, la base ultra secreta que queda en el Desierto de Nevada, al norte de Las Vegas, para donde los ufólogos norteamericanos afirman que son llevados los discos voladores accidentados?

Pereira – Sí, el área existe y nosotros hicimos ejercicios allá. No en el área 51, sino sobre el Desierto de Nevada, donde existen innumerables instalaciones militares. La Fuerza Aérea Norteamericana (USAF) realiza muchos ejercicios en toda aquella localidad. Inclusive porque en ella hay una actuación internacional entonces invita a muchas naciones para que envíen sus militares para entrenamientos allá. Nosotros participamos de un programa así y supimos del Área 51, pero en ella no entra nadie. La Fuerza Aérea Brasileña (FAB) ya mando dos escuadrones para allá y yo comandé una de esas operaciones. Lo interesante son los planos de maniobras, que evitan el Área 51, que queda justo en el centro de todo.

UFO – ¿Y no ocurren incidentes de pilotos invadiendo el espacio del área?

Pereira – Sí, y el gran problema cuando hacemos ejercicios allá es hacer que los pilotos extranjeros realmente entiendan cuales son los procedimientos que deben ser adoptados, para que no se aproximen del Área 51 y no pasen encima de ella. Ni los norteamericanos pueden. Nadie puede…

UFO – Teniéndose en cuenta las circunstancias que envuelven las observaciones del tráfico hotel en todo el país, inclusive con casos de UFOs interfiriendo en vuelos civiles y militares, ¿Usted cree que representan algún peligro para la aviación?

Pereira – Mire, por lo que sé, no tuvimos hasta hoy ningún relato de colisión o de casi colisión de aviones con cualquier objeto volador no identificado. Por lo menos de pilotos que hayan registrado tal hecho en algún informe de peligro [Un formulario diferente al usado para registrar casos de tráfico hotel].

UFO – ¿Usted cree que puede haber ocurrido, pero haber sido registrado?

Pereira – Sí, porque el piloto o controlador es obligado a hacer un informe de peligro sobre cualquier cosa que implique en un riesgo aéreo. Precisa firmar e identificarse, y esa situación tiene que ser investigada. Que yo sepa, eso nunca fue hecho. Ahora, repito que el hecho de algo nunca haber sido registrado no quiere decir que nunca existió. Apenas que yo no tengo conocimiento.

UFO – ¿Usted cree que los militares brasileños o el Gobierno Federal ven los casos de tráfico hotel como un peligro para la Seguridad Nacional?

Pereira – Esa es una cuestión extremamente delicada, porque, bajo un punto de vista totalmente pragmático, la Seguridad Nacional tiene muchas caras que deben ser investigadas. Una “amenaza externa” – entre comillas, porque creo que ninguno de nosotros se siente amenazado por una potencia extraterrestre – no puede ser vista por un país aislado, sino por el conjunto de los mismos. Antes de cualquier cosa, tenemos que concordar con esto. Yo creo, inclusive, que el que sea reconocido que existe algo externo entrando en el planeta, va a caber a las Naciones Unidas hacer algo, e no a una potencia aislada [Decisivo]. No van a ser los norteamericanos, ni los uruguayos ni los afganos, solos, que reaccionarán. Esto es algo muy complejo, y por eso no veo ninguna amenaza a la seguridad. Ahora, durante el trato de esta materia, caso los acontecimientos ufológicos sean revelados, podrán surgir también informaciones militares que no pueden ser divulgadas; como las instalaciones y la frecuencia de nuestros radares, la velocidad en la que un caza puede despegar para presentar una reacción a un posible intruso, etc. Estos son datos militares sigilosos, que no tienen nada que ver con el evento en si. Y en el estudio de una observación de un UFO, un dado militar sigiloso puede aparecer sin querer, exigiendo que toda la información sea bloqueada. Este también es un padrón en tofo el mundo: cuando usted precisa bloquear un hecho de una operación, termina bloqueando todo, porque impide un agente de seguir por un camino.

 UFO – ¿Usted conoce el documento NPA-09, instituido el 20 de agosto de 1990 y titulado Procedimientos a Ser Adoptados Por los Organismos ATC/ATC en Caso de Avistamiento de Objetos Voladores No Identificados? Este documento contiene determinaciones que deben ser seguidas cuando sean vistos UFOs. ¿Sigue con efecto hasta hoy?

Pereira – Si no salió ningún otro documento que lo haya anulado, entonces todavía vigorando. ¿Eso es de 1990? Entonces seguramente está en vigor. Pero este es un documento confidencial, para uso interno de las Fuerzas Armadas, no para uso externo [Toma en sus manos el documento, ofrecido a él por este entrevistador]. No estoy seguro, pero creo que todavía vigora. El NPA-09 determina que los acontecimientos ufológicos deben ser registrados en el libro de ocurrencias (LRO), en orden cronológico y siempre que posible con los horarios de cada narración. Es aquel libro del que ya hablamos. Y son estos los procedimientos de rutina.

UFO – Pero el problema está en el ítem 4.7 de sección Instrucciones Generales del NPA-09, que establece lo siguiente: “Habiendo telefonema de periodistas o curiosos solicitando informaciones, responder que no está autorizado a proveerlas”. ¿Por qué la determinación de no atender a ufólogos y a la prensa? Por ejemplo, si un periodista telefona al Comdabra o a otro organismo al saber de un caso ufológico ¿no sería de una gran transparencia que fuese informado del hecho de una forma seria?

Pereira – Bien, vamos a analizar eso. Pero, antes, vea que no estoy defendiendo eso, no. Apenas que asuntos que pueden generar polémicas deben ser tratados con cuidado. Hay una tendencia general para que no se autoricen, y esto no es solo en el ámbito militar, no. ¿Recuerda el accidente del subterráneo de San Pablo, en 2007? Todos telefoneaban para la intendencia y otros organismos para saber detalles y la respuesta era “no estamos autorizados a comentar”. Tiene que ser así, porque si usted habla con un organismo de la prensa, eso genera un problema con otro organismo de la prensa. Pruebe decirle algo a la Folha de San Pablo e no decírselo a O Globo. ¡Listo! Usted consigue un enemigo serio, que es el personal de O Globo, o viceversa. Pruebe decirle al Jornal do Brasil e no decírselo a ningún otro. Entonces, las Fuerzas Armadas – y el Gobierno en general – se alejan de esta guerra de la prensa.

UFO – ¿Cuál sería, entonces, la forma ideal de permitirse el acceso a las informaciones que el NPA-09 determina que permanezcan ocultas?

Pereira – Lo ideal, en este y en cualquier otro caso, es convocar a una entrevista colectiva. De tal hora a tal hora, quien quiera que mande periodistas para hacer preguntas. Otra solución, cuando se tiene una solicitud muy fuerte, es emitir una nota oficial. Ese es el patrón que se recomienda [Enfático].

UFO – Los científicos alegan que el problema de la Ufología radica en la ausencia de pruebas. Supongamos que en poco tiempo se consiga probar sin errores que seres de otros planetas están realmente viniendo hasta aquí. ¿Usted cree que eso puede ocasionar un impacto social, sea en el campo científico, religioso, económico, cultural, en definitiva, en todos los niveles?

Pereira – Sin duda, eso ocurriendo, mucha cosa precisará ser revista.

 UFO – ¿Usted sabe si Brasil participa o participó de algún movimiento junto a países extranjeros para tratar de la cuestión de los discos voladores?

Pereira – Hoy, no. Pero ya tratamos del asunto, en los viejos tiempos, con Estados Unidos. Actualmente, no existe más eso.

UFO – En la época de la Operación Plato surgió la información de que parte de la decisión de cerrarla se debió al consejo que los militares brasileños recibieron de los norteamericanos, que estarían recibiendo datos sobre los resultados. ¿Es verdad?

Pereira – Es muy posible que sí. En aquella época, los norteamericanos “metían a nariz” en todo. Hasta nos querían dar consejos.

UFO – Por ejemplo, en la cuestión de la detección de UFOs por radar o de interceptación a ellos por cazas supersónicos, ¿los norteamericanos determinaron o sugirieron qué medidas los brasileños deberían tomar?

Pereira – No, nunca. Pero ese intercambio de informaciones [Con otros países] ocurre y es voluntaria. En el caso de los Estados Unidos, existe una organización llamada Sistema de Cooperación entre las Fuerzas Armadas Americanas (Sicofaa). Sus integrantes se reúnen una vez por año, en alguno de los países participantes, para tratar de todos los tipos de asuntos, desde el combate a traficantes hasta normas de higiene. En el ámbito del Sicofaa, que tiene un sistema de comunicación propio, que es apenas de él, las cosas muchas veces son tratadas entre comandantes. Por ejemplo, el comandante de la Aeronáutica Brasileña toma el teléfono y consigue hablar directamente con el comandante de la Fuerza Aérea Norteamericana (USAF), o con cualquier otro comandante de ese sistema. En el Sicofaa existe amplia libertad para tratarse de todo y cualquier asunto que exista [El sitio de la Aeronáutica informa que el Sicofaa fue creado en 1961 con el propósito de promocionar y fortalecer los lazos de amistad y apoyo mutuo de las Fuerzas Aéreas de los países participantes].

UFO – ¿Cualquier asunto? ¿Inclusive discos voladores?

Pereira – Sí. Hoy, en aquel ambiente, creo que eso puede ser tratado, sí. Y no es apenas entre comandantes. El organismo tiene varias comisiones sobre temas, como la seguridad de vuelo, de logística, de todo cuanto es asunto, en definitiva. Es algo fantástico, pero no afecta las relaciones entre los países miembros. Por ejemplo, en esta reciente pelea entre Colombia, Ecuador y Venezuela, el sistema fue afectado [Colombia habría atacado un acampamiento de guerrilleros de las FARC, supuestamente apoyados por Ecuador y por Venezuela, en territorio ecuatoriano]. Los presidentes y políticos de esos países se maldijeron, se ofendieron, dijeron esto y aquello, pero los militares trataron el asunto en el Sicofaa con profesionalismo y equilibrio. Es para eso que sirve y considero algo importantísimo, una especie de seguro contra la guerra. Porque todo el mundo cree que a los militares les gusta hacer guerra, pero es al contrario. Los militares le tienen terror a la guerra, porque son ellos los primeros a morir. Entonces, mientras los presidentes y políticos se acusan, los militares trabajan por la paz, a través de un diálogo garantizado por el Sicofaa.

 UFO – En aquella situación del 19 de mayo de 1986, que los ufólogos llaman de “La noche oficial de los UFOs en Brasil”, ¿los hechos que la envolvieron fueron considerados extremos por los militares?

Pereira – Sí, sin duda. Hubo la detección de una “oleada” de objetos no identificados e inmediatamente todo el Sistema de Defensa Aérea se puso en alerta. El coronel Ozires Silva estaba volando en un Xingu cerca de Poços de Caldas (Minas Gerais), y se encaminaba a São José dos Campos (San Pablo), para descender en el aeropuerto de allá. Entonces, los radares apuntaban 21 UFOs sobre diversas localidades, desde San Pablo hasta Río de Janeiro, incluyendo parte de Goiás y Minas Gerais.

 UFO – En su momento, en los días siguientes al hecho, el propio ministro de la Aeronáutica en la época, el brigadier Octavio Moreira Lima, fue a la TV y dio un comunicado al respecto. El autorizó a los controladores de vuelo y a los pilotos de los cazas envueltos en la persecución a los UFOs a hablar del asunto, sin cualquier censura.

Pereira – Sí, ellos otorgaron una entrevista colectiva. Sin embargo, el ministro cometió un pecado: prometió un informe del hecho para dentro de 30 días. Pero nunca lo dio…

UFO – Nunca, pero el informe fue realizado. Apenas la decisión de hacerlo público, como prometido por el ministro, fue anulada. Pero, hachos contenidos en él fueron ventilados, como la información de que de hecho eran 21 UFOs de grandes proporciones, de cerca de 100m de diámetro, que sobrevolaron el país.

Pereira – Eso. Aquel informe debía ser producido, porque los aviones despegaron. Toda situación en que un avión despega fuera del plan de enseño o entrenamiento de la Fuerza Aérea tiene que generar un informe. Y si aquella cosa sucedió, se deben prestar cuentas. Entonces, de cualquier forma debía haber un informe. Yo en realidad nunca tuve conocimiento de él, pero seguramente fue producido y por algún motivo el ministro decidió no revelarlo.

 UFO – En aquella oportunidad, obtuvimos informaciones sobre el hecho a través de un piloto de la Presidencia de la República, que vio ese informe y “abrió” algunos detalles. ¿Hubo algún movimiento, chisme o rumor sobre él en los cuarteles?

Pereira – Mire, Gevaerd, con toda sinceridad, vuelvo a la cuestión inicial. ¿Aconteció? Sí. ¿Los pilotos vieron? Sí. ¿Los radares detectaron? Sí. ¿Ozires vio? Sí. ¿Pilotos en aviones comerciales vieron? Sí. ¿Los horarios [De las observaciones] coinciden? Sí. ¿Las trayectorias [De los objetos observados] coinciden? Sí. Todo eso fue analizado técnicamente. Entonces, ¿aconteció? Sí, aconteció [Enfático]. Uno de los puntos principales de aquello fue que existió detección por parte de los radares de a bordo de las aeronaves. ¡Sí, existió! Y un contacto con el radar de a bordo simultáneamente con el contacto del radar de tierra es la más grande de las confirmaciones. Los radares de a bordo de las aeronaves trabajan en la banda de las microondas, que es muy pequeña, y los radares de tierra trabajan en una banda mucho más grande. Entonces, no hay posibilidad de confusión o equívoco. Pero ahí viene la pregunta de nuevo: ¿y entonces? ¿Qué eran aquellos objetos? ¡Nadie sabe! Sin no era un ataque de aviones extranjeros…

UFO – Entonces, ¿eran objetos voladores no identificados? ¿Discos voladores?

Pereira – Sí, objetos voladores no identificados.

UFO – Pero, ¿qué representó aquel acontecimiento para el medio militar? Algunos ufólogos llegaron a llamarlo de invasión. Al final, fueron 21 UFOs de 100m de diámetro cada uno, o sea, del tamaño de un Boeing o más grande. ¿Eso no generó miedo o una señal de alerta?

Pereira – No, no. Talvez porque la cabeza de los militares funcione de otra manera. En su momento, ¿qué dijeron los militares? Que aconteció, sí. Pero ¿cuál fue la respuesta [La reacción] de la Defensa Aérea? [La reacción fue que] los aviones despegaron y en menos de dos minutos estaban allá. ¿Los aviones estaban armados? Estaban armados. ¿Tenían mísiles? Tenían.

 UFO – ¿Estaban armados por algún motivo en especial o por ser de rutina?

Pereira – Estaban armados por razones normales. Siempre están armados, pero con armas de tiempo de paz, o sea, con apenas dos mísiles, algo pequeño. Los pilotos tienen entrenamiento adecuado y los radares entraron en potencia máxima, algo que generalmente no ocurre. Ningún radar trabaja con potencia máxima, que es para ahorrar energía y el propio aparato. Entonces los mantenemos en 70% ó 80%. Pero, en aquella noche, todo lo que está previsto en el reglamento militar fue cumplido. Nosotros hicimos nuestra parte, y la cabeza de los militares funciona así. Ninguna comunicación falló, los aviones aterrizaron en seguridad, los pilotos no sufrieron ningún daño. Entonces, ¡Misión cumplida! [Seguro] Vea, cuando un general pierde la guerra, se pregunta: “¿Por qué perdí mí guerra? ¿Qué hice mal?”. El nunca dice que el enemigo era más inteligente, pero apenas que era más fuerte y listo, está justificado. Entonces, en aquella época, me acuerdo bien de esto, nuestra preocupación cuanto a este caso era saber si habíamos hecho nuestra parte. Caso contrario, nos preguntaríamos: “A ver, ¿Dónde fue que nos equivocamos?”

 UFO – Entonces, ¿por qué el informe no fue divulgado?

Pereira – Probablemente por algún motivo político, el maldito miedo al pánico. Se pensaba así en esa época: “¿Y si la populación supiera de esto? ¡Todo el mundo entrará en pánico!”

UFO – Y mismo así, apenas en el ámbito militar, ¿no hubo un cuestionamiento sobre aquella invasión?

Pereira – No. Le garantizo que ese sentimiento nunca surgió. Ahora, el sentimiento de que hicimos nuestra parte, sí. El de que no hubo ninguna falla en nuestra reacción, también. Si aquellos objetos hicieran parte de aviación enemiga, habría llevado “una paliza” en aquella noche. Ah, llevaba. Y conseguir retardar un primer ataque es muy importante. Daba tiempo para preparar un segundo turno. Pero ese no era el caso, pues el país no estaba sufriendo absolutamente ninguna amenaza.

UFO – Brigadier, de tres décadas para esta parte, varias naciones han admitido que los UFOs son reales y representan visitas de especies inteligentes a la Tierra, y que deben ser tratadas con seriedad. El primer país fue Francia, en 1976, que acabó de publicar 100 mil páginas de documentos en la Internet. Después, en América del Sur, Uruguay admitió los UFOs en 1979 y Chile en 1997. Ahora, recientemente, Perú y Ecuador hicieron lo mismo. Usted, ¿qué piensa de la actitud de estos países?

Pereira – Creo que tal actitud es una acción pragmática, en reconocimiento de hechos. Ninguno de los países que usted citó es irresponsable. Son serios y de diferentes niveles de progreso. Y países serios, cuando admiten algo, deben ser tenidos en cuenta seriamente. Soberanamente, nadie los obligó a reconocer nada, y la comunidad internacional debe reconocer esto.

UFO – Además de esos, Bélgica, España, China y Rusia, inclusive durante el comunismo, y más recientemente México, en 2005, amenazaron una abertura ufológica. Casi todos estos países tomaron tal actitud después de algún avistamiento muy grande acontecer en sus territorios. En Chile hubo un hecho significativo sobre el Desierto de Atacama, en Punta Arenas y en Santiago. En Perú, fue una oleada ufológica ocurrida hace algunos años, inclusive sobre Lima. En Uruguay, fueron innumerables casos sobre diferentes ciudades, hasta en Montevideo. Pero, ¿y aquí en Brasil? ¿Un caso como La Noche Oficial de los UFOs, de 1986, no podría haber sido el detonante para una acción semejante?

Pereira – Esto nos lleva de nuevo a las preguntas anteriores. Vea, cuando no se encuentra una explicación para un caso, usted lo archiva. Aparentemente, en estos países tampoco se encontró una explicación, pero la solución encontrada no fue la de archivar, y sí la de admitir la existencia de algo – a pesar de no haber una explicación oficial de qué es este algo. Fue esto lo que hicieron esos países. En vez de archivar los hechos, admitieron su existencia. Ahora, qué son esos hechos, es otra cuestión…

UFO – Nuestro vecino más cercano a reconocer los UFOs es Uruguay, desde 1979, cuando fue creada, dentro de la Fuerza Aérea Uruguaya, la Comisión Receptadora e Investigadora de Denuncias de Objetos Voladores No Identificados (Cridovni). ¿En algún momento Brasil intercambió información sobre UFOs con este país?

Pereira – Que yo sepa, no. Apenas con los Estados Unidos, y solamente durante la época de la Guerra Fría, porque los norteamericanos se metían en todo.

 UFO – Pero si hubo intercambio de informaciones con los norteamericanos apenas hasta el final de la Guerra Fría, en los años 80, ¿cómo militares y hasta médicos de USA estuvieron presentes en el levantamiento del Caso Varginha, que ocurrió en 1996? Sabemos que los norteamericanos estuvieron allá y participaron de varias maniobras, que resultaron en el envío de parte de los destrozos de la nave accidentada y de los cuerpos de sus tripulantes, ya muertos, para USA. Esto ocurrió 16 años después de terminada la Guerra Fría.

Pereira – Pero vea bien, cuando digo Guerra Fría, no me refiero a los contactos oficiales, aquellos que son hechos de gobierno a gobierno, en un nivel muy alto. En casos específicos, puntuales, la cosa es diferente. Los norteamericanos actúan en otros países cuando tienen interés de saber algo. En realidad, todos los países actúan en los otros, hasta nosotros, cuando hay interés en algo. Y eso puede ser hecho en un terreno diplomático.

UFO – Apenas pocas semanas después del Caso Varginha, en una coincidencia muy extraña, estuvo en el país el director de la NASA, Daniel Goldin. Las agencias espaciales de Brasil y Estados Unidos firmaron un acuerdo inédito de cooperación aeroespacial. Los ufólogos argumentan que eso fue apenas un pretexto para encubrir la acción norteamericana en el episodio…

Pereira – Este es el tipo de maniobra que conocemos como “Operación Paraguas”, o sea, a partir de entonces, puede llover que estamos garantizados.

 UFO – Realmente. Pero por suerte, y con mucho esfuerzo, los ufólogos brasileños consiguieron en tiempo record levantar el máximo de informaciones sobre el Caso Varginha, antes que los militares iniciaran las operaciones de encubrimiento, que duran hasta hoy. Felizmente, teníamos en aquella ciudad, residiendo a menos de 3 km. Del lugar donde los ETS fueron vistos y capturados, en aquella mañana del 20 de enero de 1996, uno de los estudiosos más serios y expertos del país, el entonces editor conjunto de la Revista UFO, Ubirajara Franco Rodrigues. El, atento y rápido, consiguió iniciar los estudios inmediatamente, y le avisó a todos los principales ufólogos del país, que comparecieron a la ciudad en los días siguientes. ¿Usted siguió este caso?

Pereira – El episodio de Varginha es uno de los que menos conozco [Lamentando]. Lo que sé es lo que leí en la prensa no especializada, y no se puede creer mucho en ella, porque es censurada de alguna forma. La Revista UFO no tiene auto censura, pero O Globo tiene, la Folha de São Paulo tiene, el O Estado de Minas tiene. Mucho [Sobre Varginha] no fue dicho, mismo porque la prensa no tenía acceso a las informaciones. Y otra cosa: el editor de un periódico primero analiza el poder económico del asunto que va a publicar. Su pensamiento es: “¿Esto vende o no vende? Si no vende, no voy a gastar mi espacio con esto”.

UFO – De hecho, en la prensa no especializada no fue dicho nada al respecto de norteamericanos en Varginha, en aquella época…

Pereira – Es como le digo, se meten en todo. Parece que el gobierno de USA quiere una guerra mundial e ideológica. Y se siguen metiendo hasta hoy, pero en casos puntuales, en aquella situación en que un embajador norteamericano “molesta” a todo el mundo en el país en el que está sirviendo. En este “rollo” con España, ahora, ellos ya se metieron. Fíjese, ¿qué tiene que ver turistas impedidos de entrar en Madrid y turistas españoles impedidos de entrar en Salvador en Brasil con los norteamericanos? Pero ellos se metieron [Indignado]. Meten “la nariz” donde no son llamados. Pero ellos están en lo cierto y nosotros estamos equivocados. Tenemos que meter nuestra “nariz” en todo, también. O sea, se metió con nosotros, tenemos que reaccionar…

 UFO – Brigadier, en relación a la posición de los países que admitieron los UFOs, que ya conversamos, ¿Usted cree que puede haber una actitud semejante por parte del Gobierno Brasileño, de asumir que los UFOs existen y que deben ser investigados? ¿Usted cree que hay clima, hoy, para que los documentos secretos sean abiertos?

Pereira – ¡Creo que lo que más hay hoy en Brasil es clima para que se abran archivos! [Decidido]. Además, creo que la población brasileña está ansiosa por transparencia, de todo y cualquier tipo, inclusive ufológica. La sociedad, por ejemplo, no aguanta más ser sorprendida por operaciones de la Policía Federal todos los días. Todo acontece claramente. Ahora disminuyó un poco, pero hace un tiempo todo el mundo esperaba la revista del fin de semana para ver las operaciones. Vea, la CGU [Controladora General da Unión], que es un organismo del Gobierno, tiene en sus archivos todo lo que Doña Matilde [Ribeiro, ex ministra de Igualdad Racial] compró con la tarjeta de crédito corporativo. Está todo en la página de Internet de la CGU, hasta la tapioca del ministro ya estaba antes de salir a público…

UFO – Y a pesar de esto, los archivos ufológicos continúan inaccesibles al ciudadano…

Pereira – Sí. Ahora, ¡¿Se puede creer en un país así?! Fíjese, hay muchos más de secreto en la tapioca del ministro, que, entretanto, fue revelada, que en la cuestión de los discos voladores [Perplejo]. La tapioca del ministro escandalizó al país, pero la Ufología [Mostrando la Revista UFO que le fue dada] no va a provocar nada, a no ser despertar un interés científico muy serio. O sea, tiene que haber transparencia. No hay ningún motivo para continuar escondiendo [Muy enfático]. Bien, pero de ahí a hacer lo mismo que hizo Francia, de aceptar oficialmente los UFOs, hay una gran distancia. Pero el primer paso es aceptar oficialmente los UFOs, como hizo Francia, y haber transparencia. Fíjese, existe esto de los archivos secretos. Así, nadie va a creer en ellos…

UFO – Entonces, Usted cree que, si estos archivos son liberados…

Pereira – Sería el primer paso para que usted avance. No creo en una reacción de pánico en la población, se los archivos son liberados. De ninguna manera, nada de eso ocurriría [Muy enfático]. En realidad, si existe un país que no entra en pánico, ese es Brasil. Es capaz inclusive que alguien haga una cancioncita para festejar [Riendo]…

UFO – ¿Si usted fuera consultado por el Gobierno o por el medio militar, aconsejaría la abertura de los archivos?

Pereira – ¡Totalmente! [Muy enfático]. Aconsejaría la abertura de todo y cualquier archivo, pero con las cuatro restricciones que ya comenté. Primero, se debe proteger la privacidad de las personas eventualmente citadas en los documentos. Segundo, no podemos tornar públicos elementos que puedan generar pánico incontrolable y daños a la población. Tercero, es esencial resguardar secretos del pasado que, si revelados ahora, podrían reascender heridas y crear problemas diplomáticos, militares o económicos al país. Y, cuarto, tenemos que garantizar el mantenimiento de secretos militares, económicos y estratégicos del país, que, si expuestos, podrían hacer que el contrincante nos derrumbe, que la moneda se desvalorice o que los militares pierdan un eventual planeamiento. No existiendo cualquiera de estas cosas que impida, entonces que se revele todo. Y la cuestión ufológica no se encaja en ninguno de estos riesgos. O sea, no hay por qué mantenerse el secreto.

UFO – ¿Usted cree que, mismo con un posicionamiento favorable por parte del medio militar brasileño, la cuestión de los discos voladores todavía puede ser mantenida oculta por alguna imposición internacional, especialmente de Estados Unidos?

Pereira – No, seguro que no. No creo en eso.

UFO – ¿O tal vez porque la cuestión pueda no ser una prioridad del Gobierno Brasileño, que prefiere no hacer nada al respecto?

Pereira – Tal vez por una cuestión de tradición cultural. “¿Para qué vamos a tocar en eso?”, puede pensar alguien en el Gobierno. Y encima existe toda la acomodación burocrática, que es muy fuerte en Brasil. Los burócratas no quieren cambiar nada. “¿Vale la pena tocar en ese asunto?”, preguntaría otra persona. No, entonces “déjalo como está”, ¿entiende? Infelizmente, eso también atrasa a la Nación, porque “dejar como están” los archivos ufológicos presupone “dejar como están”, también, muchas otras cosas que podrían ser lanzadas a público.

UFO – Usted sabe de la campaña UFOs: Libertad de Información Ya, que lanzamos en 2004, y de los resultados que generó el 20 de Mayo del 2005, con el primer encuentro oficial entre la Aeronáutica y los estudiosos de la Comisión Brasileña de Ufólogos (CBU). Fuimos recibidos en el Cindacta y en el Comdabra, que usted comandó, por varios oficiales, pero principalmente por el Mayor Antonio Lorenzo, que era el portavoz del organismo e hizo el contacto telefónico conmigo, y por los Brigadieres Telles Ribeiro y Atheneu Azambuja. Todos fueron unánimes y repitieron varias veces que el comandante de la Aeronáutica había ordenado que ellos nos abrieran todas las puertas, nos mostraran todos los archivos, respondieran a todas las preguntas, etc. Pero no fue exactamente eso que sucedió. A pesar de la buena voluntad de los oficiales, apenas algunas puertas fueron abiertas y tres archivos nos fueron mostrados, y así mismo parcialmente. Parece que la aeronáutica quería apenas darnos una satisfacción inmediata, del tipo “¿Ahora están satisfechos? ¿Tuvieron lo que querían? Entonces, paren de molestar”. ¿Es procedente nuestra impresión?

Pereira – Antes de más nada, déjeme decirle que Lorenzo es un gran oficial de relaciones públicas. Ahora, si la impresión es procedente, no sé. Pero puede escribir ahí: mi posición es la de abertura total de los archivos. Y cuando digo total, quiero decir hacerlo sin análisis previo del material, mismo porque ya no hay más nada a analizar hoy. Pero como será hecha la interpretación de eso [De los datos de los documentos], como será dirigida [La investigación que ustedes harán], es otra cosa. De cualquier manera, creo que la cuestión de los discos voladores, después de la abertura, no sería más apenas de los ufólogos. Tendrá que ser de toda la Nación, no solamente de la Ufología. ¿Quién más está interesado en esta abertura? Astrofísicos, astrónomos, geólogos, aviadores, meteorólogos, etc.

 UFO – Si hubiese esa abertura, ¿Cómo imagina que sería? Le pregunto porque, seguramente, los militares no van a llamar a los ufólogos y simplemente darles los documentos y listo. Ni tampoco es eso que esperamos que acontezca…

Pereira – Imagino que colocarán el material en el Archivo Nacional. La mejor forma de abrir algo es colocándola a disposición de la Nación en el Archivo Nacional [Creado en 1838, es el organismo central del Sistema de Gestión de Documentos de Archivos del Gobierno Brasileño, integrante de la estructura básica de la Casa Civil de la Presidencia de la República].

 UFO – En aquella visita nuestra al Comdabra, le entregamos al brigadier Telles Ribeiro tres correspondencias, una dirigida al comandante de la Aeronáutica, otra al Ministro de la Defensa y otra al presidente Lula. En ellas solicitábamos la abertura de los archivos ufológicos y el establecimiento de una comisión mixta de ufólogos, militares y talvez de hasta científicos para estudiar los UFOs. Si esta comisión fuese creada, ¿usted aceptaría formar parte de ella?

Pereira – Si fuese una comisión no gubernamental, aceptaría como ciudadano, como colaborador. Ahora, enfatizo que tiene que ser no gubernamental. Porque, si es gubernamental, ahí se pierde [Lamentando]. Infelizmente, cuando visitaron el Comdabra, cuando ustedes pidieron la abertura de la comisión, la época no era adecuada para eso. Aquel momento de la historia no permitió que eso ocurriera. Hoy el momento es otro. No diría que es óptimo, pero es mucho mejor que el de aquella época. Inclusive porque, hoy las palabras transparencia y abertura están de moda, y en aquella época no estaban. Todavía no habían ocurrido tantos escándalos, el “mensalão” [Escándalo de corrupción en el Congreso Brasileño] todavía no había aparecido…

UFO – ¿Usted conoce algún otro militar de alto escalón que tenga una posición semejante a la suya y con quien podríamos conversar también para pedirle apoyo para nuestra campaña?

Pereira – Mire, todo el mundo tiene miedo de hablar. Militar en servicio hoy no habla más. Puede pensar, pero no habla. Pero el personal reformado, sí. Voy a hablar con algunos colegas, para ver como está el sentimiento de la tropa para todo esto [Nombró dos oficiales del Sistema de Defensa Aérea, uno en servicio y el otro reformado, que tuvieron sus nombres preservados hasta que se establezca un contacto con los mismos. Uno de ellos habría tenido una experiencia ufológica de grandes proporciones].

UFO – La primera vez que nos encontramos en el Comdabra, el 20 de mayo del 2005, le dimos algunas revistas y usted nos dijo que era lector de la Revista UFO. ¿Sigue siendo?

Pereira – Sí, el diariero cerca de mi casa no recibe la revista, pero la compro en un negocio del aeropuerto o del Terminal de ómnibus de Brasilia. Hace mucho que la leo. No le voy a decir que soy lector religioso de la revista UFO, pero siempre la compro. Solo que, es divertido, a veces no se la encuentra en el negocio del Terminal de Brasilia, porque se termina rápido. Parece que hay más gente a la que le gusta…

 UFO – Tenemos dos invitaciones para hacerle. Primero, ¿Usted aceptaría dar una conferencia en el próximo gran evento que tendremos, el 36º Congreso Brasileño de Ufología Científica, que ocurrirá en Curitiba, del 22 al 25 de mayo?

Pereira – Seguro. Agradezco mucho la invitación y haré de todo para estar presente.

 UFO – Y el segundo, ¿Aceptaría hacer parte del cuerpo internacional de personalidades civiles y militares de diferentes países, que se reúne eventualmente en Washington, Estados Unidos, para solicitarle a los gobiernos, en alto nivel, la abertura de sus archivos?

Pereira – Bien, de esta actividad no se si podré participar ahora, pero al congreso de Curitiba seguro que voy.

 UFO – Para terminar, ¿Usted pretende continuar leyendo la Revista UFO?

Pereira – Claro, la Revista UFO es la referencia que tenemos en Brasil cuando el asunto es Ufología.

 
     
     
 

Subir