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Marina Popovich: Un héroe con cara
de mujer
La coronel (R) Marina Popovich es
heroína nacional en su país. Coronel
de la Fuerza Aérea rusa, piloto de
pruebas, ingeniera y sobreviviente
de seis accidentes aéreos, voló más
de 40 tipos de aviones militares y
civiles. Es la primera mujer que
piloteó un avión de combate y la
primera también en romper la barrera
del sonido. Es llamada “La Dama del
Mig” y posee 103 récords
aeronáuticos mundiales, de los
cuales muchos aún no han podido ser
batidos. Es profesora en ciencia
aerodinámica y vicepresidente de la
Gerencia Internacional de la
Universidad de la ciudad de
Arkhangelsk. Ganó el premio de la
Federación Aeronáutica
Internacional. Es madre de dos hijas
y abuela de tres nietos.
En la
actualidad despierta la atención
mundial por sus presentaciones en
conferencias que tratan la temática
ovni. Allí revela secretos sobre la
visita de seres extraterrestres a
nuestro mundo que fueron celosamente
ocultados por el ex-gobierno
comunista durante más de 50 años. |
Posee estudios en
teología y en física y realizó diferentes
prácticas tendientes a despertar sus
habilidades psíquicas paranormales. Es capaz
de captar el aura humana y entrenó en
comunicación por telepatía. Con tantas
medallas y conocimientos, es imposible no
prestar atención a sus palabras.
Durante la Guerra Fría en Rusia le
daban mucha importancia al estudio del campo
de lo paranormal. Ustedes han hecho
importantes descubrimientos relacionados con
las grillas energéticas del planeta y sobre
un campo de registros psíquicos que envuelve
la Tierra. ¿Cómo funciona eso?
Estudios realizados en Moscú determinaron
que el planeta está rodeado por una inmensa
red o entramado energético que posee una
distribución geométrica. La forma geológica
de los continentes respondería a los
patrones energéticos de esta grilla. Toda la
estructura de lo que conocemos como universo
físico se ordena utilizando patrones
geométricos determinados. Esto es conocido
como “Geometría Sagrada”. Además, en 1958 el
profesor Bernascki descubrió una banda que
envuelve al planeta y que contiene un campo
energético en el cual están plasmados los
registros de todas las formas de vida y la
historia misma del planeta. Se descubrió que
este campo de energía no se sitúa en un
plano físico. Nosotros pudimos detectar esta
banda y “leerla” con instrumentos
científicos y también utilizando psíquicos
entrenados para tal fin. Es un campo etéreo
que está cargado de emociones y es por esto
que es necesario controlar nuestra pasión.
Cada uno de nosotros tiene poder para
afectar de modo positivo o negativo este
campo. Todo lo negativo, como el odio y el
miedo, inciden en el estado del planeta. La
Tierra reacciona violentamente ante estos
pensamientos y sentimientos y emite un tipo
de radiación que repercute en los patrones
climáticos. Los elementos son como los
anticuerpos planetarios.
¿Esta podría ser una de las causas
de los violentos cambios que están
sucediendo en el clima?
Es tan solo una parte de un inmenso proceso
que involucra un perfecto orden cósmico. Los
científicos saben muy bien que estamos
frente a un proceso cíclico e inevitable que
solo el ser humano puede atenuar. En el
universo todo está interconectado; lo que
hagamos -tanto armónica como
inarmónicamente- afectará a la Tierra. Estas
cargas negativas influyen en todos los
humanos y son más fuertes que las energías
nucleares. El planeta, como si se tratase de
un cuerpo enfermo, reacciona con anticuerpos
naturales para curar este campo en
desarreglo. La contaminación no es provocada
únicamente por el consumo de energías
residuales. Nosotros mismos somos una fuente
poderosa de polución. El planeta responde al
odio y al amor.
¿Es cierto que los rusos se
adelantaron en gran medida a los americanos
en este campo?
Algunos psíquicos rusos declararon haberse
encontrado en planos astrales (terrenos no
físicos) con psíquicos americanos que
estaban haciendo lo mismo. Utilizando un
entrenamiento determinado se pueden detectar
estos campos de contaminación +psiónica+ y
se pueden ver mantos oscuros que envuelven
determinadas áreas del globo terrestre. Se
comprobó que mediante la utilización de
ciertas frecuencias es posible, no solo
influir sobre la vida mediante el control
mental, sino también alterar el clima.
Existen estudios avanzados en antigravedad,
en energías vectoriales y de vacío e incluso
se descubrieron campos escalares. Con la
aplicación correcta de esta tecnología se
podría cambiar favorablemente el mundo.
Toda la evidencia nos dice que los
grandes cambios climáticos nos obligarán a
modificar radicalmente la manera en que
concebimos nuestra civilización hasta la
fecha. ¿Cuál es la conclusión que sacaron
los científicos en territorio soviético al
respecto?
Estos cambios son una realidad y nuestros
científicos concluyeron que estamos entrando
en un periodo de grandes modificaciones en
el ecosistema terrestre, pero lo más
importante es que estos sucesos se presentan
como un gran desafío para la humanidad.
Deben ser tomados como una oportunidad única
y sin opción para que el mundo entero se
una, y que lo que llegue a suceder sirva
como disparador para que las viejas formas
de explotación de energías contaminantes
sean reemplazadas por otras, renovables y no
polucionantes.
Existe evidencia de visitas
extraterrestres en todo el mundo. Incluso se
afirma que muchas de éstas han alertado a
los gobiernos sobre los grandes cambios que
van a venir. ¿Qué nos puede contar al
respecto y por qué está recorriendo el mundo
presentando pruebas?
Llegamos a un punto de la evolución y de la
inteligencia humana en que es más lógico y
creíble pensar en la existencia de vida
fuera de nuestro mundo que negarla. Los
grandes gobiernos lo saben y lo niegan,
porque si se supiese el conocimiento que
poseen estos seres -incluso sobre la
verdadera historia de nuestro planeta- se
derrumbarían las creencias del sistema
actual en poco tiempo. El poder mismo que
estos gobiernos ejercen sobre la población
mundial podría desaparecer de la noche a la
mañana. Estos seres poseen un conocimiento
muy avanzado sobre la llamada “libre
energía”. El planeta y el universo poseen
innumerables fuentes de energía no
contaminantes cuya utilización podría herir
de muerte al imperio económico mundial
imperante, que utiliza energías
contaminantes y mantiene a todo el sistema
actual en una dependencia de recursos y
monetaria.
Estos seres respetan nuestro libre albedrío
y es por ello que no intervienen en nuestros
asuntos de forma directa. Ellos demostraron
que vienen con buenas intensiones y nos
enseñaron cómo pueden neutralizar, en
cuestión de segundos, la más avanzada
tecnología terrestre si ésta es utilizada
para agredirlos. Esto ya no puede ni debe
ser ocultado al mundo. Todo lo que se ha
investigado al respecto debe ser revelado.
En todas mis conferencias y libros presento
los más variados sucesos que acontecieron en
suelo soviético. La misión Phobos II, que
enviamos a Marte, desapareció cuando se
encontraba enviando fotos a la Tierra de una
gigantesca nave de por lo menos 2 kilómetros
de largo.
La desaparición o pérdida de contacto con
sondas enviadas desde la Tierra fue motivo
de conversación y debate entre el presidente
Bush padre y Gorbachov en la Conferencia de
Malta. Existieron contactos en el espacio
entre cosmonautas y seres de otros mundos.
Estoy convencida de que pronto sucederá algo
en el planeta que obligará a estos seres a
presentarse masivamente en nuestro mundo
para ayudarnos; y éste será el suceso más
importante de la historia moderna.
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Brian
O’Leary: Re-heredando la Tierra
Brian O’Leary nació en los Estados
Unidos. Es científico, ex astronauta
de la Nasa, escritor y conferencista
internacional. Como profesor de
astronomía, junto a Carl Sagan
realizó numerosas investigaciones
sobre las llamadas energías libres
no contaminantes. Es titulado en
Física y Astronomía, consejero
espiritual y profesor de yoga. Fue
asesor científico de la Nasa y
Director de Seguridad y Cooperación
Espacial de dicha entidad, además de
asesorar al Subcomité de Energía y
Medio Ambiente de la Diputación
Norteamericana. |
O’Leary fue el primer
astronauta postulado para viajar a Marte. Es
un apasionado ambientalista y busca
incansablemente soluciones innovadoras para
la creación de comunidades ecologistas.
Enseñó varias disciplinas en las
universidades de Cornell, Princeton, el
Hampshire College y en la prestigiosa
Berkley. Líder activista en movimientos de
paz y medioambiente, fundó en 2002 una ONG
que promueve la investigación de fuentes de
energía renovables para un futuro global
sustentable.
El doctor O’Leary tuvo que huir de su país
por exponer ante los medios las políticas de
ocultamiento gubernamentales y sus acciones
intimidatorias. Actualmente se dedica a
investigar y a escribir ensayos sobre los
nuevos paradigmas de la ciencia y la
transformación global. En uno de sus diez
libros publicados, +Re-Heredando la Tierra+,
presenta las soluciones para corregir la
actual marcha depredadora de la civilización
actual. Aquí expresa algunos de sus
conceptos.
¿Qué debemos hacer para cambiar la
presente situación ambiental del planeta?
Primeramente debemos cambiar nuestro sueño
de ser poblaciones cada vez mayores, usando
cada vez más recursos. Debemos cambiar
nuestra necesidad de crear más automóviles,
más casas, más cosas que están amenazando
los bosques, los ríos, los lagos y nuestra
propia vida. Debemos cambiar ese paradigma
de crecimiento y desarrollo. Si la
prosperidad entre los seres humanos
significa mayor población, mayor riqueza y
un despilfarro de los recursos del mundo,
eso significa un desastre en el ecosistema y
todas las demás formas de vida sobre la
tierra. Debemos rendirnos definitivamente a
la adicción del petróleo; detrás de esta
dependencia existe un imperio que se
fortalece día a día con su consumo.
Parecería que la humanidad negara que la
causa de nuestros problemas se encuentra en
nuestro tipo de vida y en nuestro paradigma
de crecimiento económico, el cual nos
conduce directamente a la catástrofe. ¿Qué
forma tomará dicha catástrofe? Guerras entre
países, hambre, falta de recursos naturales,
contaminación del ecosistema y efecto
invernadero, entre otras.
¿Quiénes son los responsables
entonces?
En la cima de la pirámide están las
corporaciones, los científicos del
establishment, los gobiernos que son títeres
de estas fuerzas, los medios de comunicación
que silencian las voces que aportan
soluciones; y también nosotros, que
preferimos la comodidad y el confort que nos
ofrece este sistema de dependencia antes que
liberarnos y tomar conciencia de que debemos
vincularnos con el ecosistema y no con el
sistema de poder imperante. En lo personal
formaba parte de un grupo de investigación
encargado de buscar alternativas energéticas
no contaminantes (fusión en frío, energía de
vacío y otros avances potenciales). Lo que
resultó de esto fue que muchos científicos
empezaron a aparecer asesinados o muertos de
manera dudosa, lo que me obligó a emigrar de
mi país y tener menos acceso al público.
Existen muchos intereses que quieren
silenciar a hombres de ciencia comprometidos
con aportar reemplazos a nuestra dependencia
energética actual. La no participación de
los Estados Unidos en los acuerdos de Kyoto
sobre calentamiento global es una clara
señal del rumbo que pretende seguir este
país al respecto.
¿Cómo sigue esto entonces? ¿No hay
vuelta atrás?
El tiempo se acaba y los sucesos a nivel
climático son prueba de ello. El huracán
Katrina y el tsunami de Indonesia no son
poca cosa, pero no se hizo nada al respecto.
Tal vez muchos piensen que hace falta una
catástrofe mayor para que el mundo
reaccione. Hay una profunda crisis moral y
espiritual oculta detrás de esto; las
actuales estructuras de poder efectivamente
están bloqueando la necesidad de transformar
nuestro mundo. A nivel población, parece que
seguimos prefiriendo quedarnos en una falsa
seguridad de pan y circo que abrazar grandes
verdades, necesarias para corregir un rumbo
que nos conduce indefectiblemente a la
autodestrucción. Como dijo David Broker: “No
es que estemos heredando la Tierra de
nuestros padres; se la estamos robando a
nuestros hijos”. El gran problema aquí es
que la gente no quiere escuchar sobre
algunos problemas, porque sabe que son
ciertos y piensa que ya no se puede hacer
nada, entonces reacciona como el avestruz
escondiendo la cabeza en un pozo. La gente
prefiere no ver lo que sucede frente a sus
narices y espera que los gobiernos lo hagan
por ellos, por algo los votaron. En realidad
lo que se está haciendo es transferirles el
poder para que sigan haciendo lo que hacen.
Mientras esto sucede, ¿qué podrían
hacer aquellos que no quieren seguir
viviendo bajo estas reglas de dependencia?
Primeramente se debe trabajar a fin de
lograr una toma de conciencia. No sirve de
nada abandonar el sistema y trasladar todos
sus vicios a un ecosistema. Lo que
estaríamos haciendo es contaminar aquello
que aún no lo está. El retirarse a vivir a
un ecosistema natural significa adaptarse a
sus reglas y no tratar de imponer las
nuestras allí. Se habla de un libre mercado,
pero este ya no existe. Ha sido la excusa de
gigantescas corporaciones para mantener en
la pobreza ciertas áreas, para no
permitirles explotar sus recursos naturales,
a la espera de que las garras del gran
águila lo hagan. Esto es lo que está
sucediendo exactamente ahora en Sudamérica y
debemos evitarlo. Esto trae a mi memoria las
ancestrales profecías de los nativos Quéros
de Perú, que afirmaban que llegaría un
momento en el que el águila del norte y el
cóndor del sur deberían volar juntos. El
águila de Norteamérica representa lo
racional, lo tecnológico, lo agresivo; el
cóndor de Sudamérica, por el contrario,
simboliza lo místico, lo artístico, lo
creativo, lo amable, lo sensible. Sudamérica
debe defender sus derechos y por sobre todas
las cosas su ecosistema que aún se encuentra
en estado salvaje.
Usted particularmente, ¿que acción
ha realizado para evitar el despilfarro de
recursos?
Junto a mi mujer Merdith elegimos
Vilcabamba, en los Andes de Ecuador, para
comenzar a forjar la idea de un hogar
autosustentable que sirviera de escuela para
todos aquellos que deseen dar un giro a su
forma de vida. Montesueños es un centro para
la paz, la sustentabilidad, las artes y la
nueva ciencia. Necesitamos nuevos sistemas
de vida, nuevos gobiernos y, como dijo
Albert Einstein, no se pueden pedir
soluciones a los mismos responsables que
causaron los problemas. Nosotros somos
también una corporación; la más grande y
poderosa. Somos los mayores accionistas de
esta empresa llamada Tierra y, como tales,
debemos exigir que no se funda, porque si
esto pasa, no tendremos de qué ni dónde
vivir.
Agradecimientos: PLANETA URBANO / SECCION
PLANETA-X
Por Brad Hunter / Fotos:
Roberto Villamil |
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