Asomarse al
mundo de los Crop Circles o Círculos de las
Cosechas (a los que podemos llamar desde
ahora CC’s, como si tratase de un diminutivo
cariñoso), asomarse a ese mundo -digo- es
entrar en otra dimensión.
Poco o poco,
comienza a desplegarse ante nuestros ojos
toda una trama: de misterio, de intriga, de
ciencia, de magia, y empezamos a comprender
que estamos entrando en un mundo
desconocido. Y vamos tomando conciencia de
que, por nuestro propio bien, nos conviene
dejar a un lado todos los prejuicios.
Empezamos a
recordar la fascinación que sentíamos de
pequeños ante cualquier acontecimiento
sencillo. Y nos damos cuenta, por contraste,
de todo lo que hemos ido perdiendo en ese
camino, en ese devenir desde entonces hasta
ahora, en que nuestro mundo se ha cerrado,
se ha congelado, se ha petrificado…
Creemos
saberlo todo, ése es nuestro gran problema.
Como Humanidad, ahora creemos saberlo todo.
Pero creer saberlo todo no es, en realidad,
saberlo todo. Sin embargo, creer saberlo
todo es un estado cercano a la muerte y,
además, extremadamente aburrido. Por lo
tanto, y simultáneamente, necesitamos de la
excitación que produce el tener que
investigar algo que no se conoce pero que,
por algún cierto instinto, nos parece muy
importante conocer…
Son nuestros
prejuicios los que nos hacen percibir el
mundo de una única, cerrada y sólida manera,
de una determinada manera… la que nos enseña
el Sistema.
El Sistema,
en este mundo globalizado, es, por
desgracia, un Sistema Único. Los niños ¡los
pobres!, cada vez más pronto son robotizados
y privados de su inmenso potencial. Las
culturas indígenas, que eran también fuente
de variabilidad cultural, han sido, así
mismo, engullidas. Todo lo diferente, lo
alternativo, lo heterodoxo está a punto de
ser borrado de la faz de la Tierra. A pasos
agigantados, la Nada devora todo lo que no
sea obligatorio. “Está estrictamente
prohibido todo lo que no es obligatorio”.
Michael Ende,
visionario ingenuo y peligroso, nos lo dijo
en su magnífica “Historia Interminable”:
urge recuperar el Reino de Fantasía, de lo
contrario, el avance de la Nada será
imparable, y nuestro mundo habrá
desaparecido. No es sólo una metáfora, es un
símbolo poderoso.
La historia
de los CC’s es un canto a la irreverencia,
es una provocación poética. Se trata de
símbolos gigantescos, portadores de
inteligencia, rebeldes… se saltan todas las
normas: no piden permisos para aparecer, y
lo hacen dónde y cómo quieren, no pagan
tasas, no respetan los horarios ni la
propiedad privada…. vienen directamente del
Reino de Fantasía.
Al igual que
en la novela de Ende, parece que refuerzos
provenientes de todos los planos de Fantasía
estuvieran acudiendo en nuestra ayuda de
seres congelados a los que se está a punto
de extirpar los últimos restos de
Imaginación. Esos círculos iconoclastas
vienen a recordarnos a los humanos que la
Emperatriz Infantil languidece aquejada de
una misteriosa enfermedad, por lo que su
reino se encuentra en serio peligro de
desaparición, y son la contraofensiva a ese
avance siniestro de la Nada.
Peligros
inmensos nos acechan si no somos capaces de
recuperar nuestra Ingenuidad Infantil llena
de posibilidades. Los CC’s se niegan a ser
encerrados en estrictos y apabullantes
conceptos científicos. Esos círculos de
círculos, cada vez más grandes, cada vez más
complejos, caja vez más atrevidos, son
capaces de poner a prueba todas las
hipótesis.
Un gran
esfuerzo se hizo y se hace para desviar el
interés de este tema fascinante. Una
pregunta salta entonces con fuerza: ¿Por
qué? La hipótesis de la autoría
extraterrestre de estas formaciones ha
tratado de ser puesta en evidencia primero,
y despistada después. En esta segunda fase,
se diría que la ciencia materialista ha sido
utilizada deliberadamente para desviar la
atención hacia otro lado.
Han
conseguido hacerlos pasar por una broma
burda de dos jubilados borrachines. Han
conseguido pesarlos, medirlos y contarlos… y
pesar medir y contar todo lo que los rodea:
los suelos, las espigas, los nodos, las
células que los conforman, el aire… Han
conseguido filmar unas bolas de luz
inteligentes que los dibujan en instantes…
Han llegado a
la conclusión, más tarde, de que los hay
falsos, engañosos y burdos, pero también que
hay otros sorprendentes, simbólicos, llenos
de fuerza… y llenos del alteraciones
bioquímicas, biofísicas, electromagnéticas
que los científicos no pueden explicar.
Y ésos CC`s
inexplicables, a los Señores de la Nada les
asustan de verdad, porque parece que
proclaman demasiado alto algo que ellos no
quieren que se vea. De ahí que se los
silencia. Otro avance de la Nada.
Muchas
hipótesis, mucha cuantificación… Sin
embargo, creo que nunca daremos un paso más
allá si no somos capaces, como decía al
principio, de olvidar nuestros prejuicios, o
por lo menos de observarlos desde fuera.
Nos
encontramos, en fin, con una historia a la
que yo invitaría a mirar con nuestros dos
hemisferios cerebrales activados y
fluidamente conectados. Hay en ella
detallitos que encantan al hemisferio
izquierdo, y musicalidad y poesía muy del
gusto del hemisferio derecho. Hay en ella
mucho de simbolismo evocador que nos dirige
hacia lo más recóndito de nuestras
intuiciones…
Os invito a
asomaros a esta historia desde vuestra
inteligencia fluida. Os invito a observar
con distancia los muchos elementos que
convergen, y después a sentir y pensar
libremente…
Como en la
Historia Interminable, se necesita un héroe
capaz de vencer el miedo, la inseguridad, la
comodidad, que supone lo conocido, para
arriesgarse a entrar en lo desconocido. Se
necesita un héroe que asuma que hay cosas
que no se pueden aplazar. Porque los CC´s
nos traen mensajes de urgencia…
Ése Atreyu,
aparentemente tímido e inseguro, está, en
realidad, agazapado en el interior de cada
uno de nosotros, y la Fuerza que lo mantiene
y sustenta está perpetuamente creando el
Universo.
Conocidos
como crop circles, círculos de las cosechas,
círculos de los cultivos, agroglifos y por
muchos nombres más, este fenómeno de los
extraños diseños que aparecen en los
cultivos en distintas partes del mundo desde
hace décadas ha representado y representa
un misterio apasionante para los que se han
dedicado a su investigación.
Se trata de
complejas formaciones geométricas que
aparecen, durante todo el año y sobre todo
tiempo de vegetación (grano, maíz, espinaca,
patatas, zanahorias, plantas de mostaza,
etc.), pero también sobre nieve, hielo y
arena e incluso en bosques, donde árboles
enteros aparecieron doblados hasta el suelo
en círculo.
Los CC’s no
son un fenómeno moderno. Grabados y dibujos
de hace cientos de años así lo demuestran.
En el Reino Unido, los granjeros recuerdan
haber visto círculos y dibujos parecidos
desde hace generaciones.
En la edad
Media cuando aparecían en épocas de cosecha,
se les llamaba “Círculos de las Hadas”, por
cuanto aparecían inexplicablemente de un
momento a otro, acompañados de un extraño
zumbido en el ambiente. Se advertía a la
gente del peligro que suponía para alguien
adentrarse en esos círculos mágicos, ya que
podrían desaparecer y quedar prisioneros en
el mundo de los Gnomos, Hadas y Elfos.
En 1.966, en
la provincia de Queensland en Australia,
aparecieron unos óvalos perfectos y
sencillos cuya creación no podía atribuirse
a la acción humana. Se los calificó de
"nidos de platíllos" y pasaron a formar
parte de los enigmas pendientes de la
ufología.
Pero fue
alrededor de 1980 cuando se empezó a prestar
atención de verdad al fenómeno,
principalmente en el sur de Inglaterra,
donde aparecen la mayoría de los diseños. A
principios de esta década, los medios
británicos informaron sobre esta cuestión
por primera vez.
Desde
entonces, miles de agroglifos se han
descubierto en muchos países del mundo.
Cientos aparecen cada año, la mayoría
durante las noches de verano al sur de
Inglaterra, donde se produce la mayor
concentración de este fenómeno alrededor de
los lugares sagrados de Stonehenge, Avebury
y Silbury Hill.
La compleja
geometría inherente a muchas de las
formaciones. La precisión que se logra en
campos que son ondulados o inclinados, que
abarcan grandes extensiones de terreno, en
la oscuridad de la noche y en todo tipo de
climas, estimula la curiosidad. El hecho de
que muchos de los elementos encontrados
dentro del perímetro de los círculos sólo
podrían haber sido afectados desde puntos
exteriores en los círculos, cuando el
cultivo se encuentra intacto, se añade al
misterio.
Patrick Delgado fue quien en
1981 atrajo la atención de los medios
británicos sobre la existencia de los
extraños círculos que habían comenzado a
brotar en los campos de cereal en Cheesfoot
Head, Hampshire, en el sur de Inglaterra.
Ingeniero de diseño electromecánico,
trabajó a lo largo de siete años, en el
British Missile Testing Range en Australia y
luego para la NASA, donde participó de un
proyecto para poner en órbita una estación
espacial. Antes también de dedicar su vida a
la investigación de los crop circles,
desarrolló instrumental analítico
electroquímico y diseñó molinos de viento
para alimentar equipos eléctricos.
Por su parte, Colin Andrews,
ingeniero eléctrico y ex jefe en el Test
Valley Borough Council, fue responsable de
las instalaciones eléctricas de West
Hampshire, siendo además el encargado de
organizar a los voluntarios de protección
civil en caso de accidentes. Su interés en
el misterio de los círculos de cereal surgió
durante 1983, cuando decidió investigar la
aparición de cinco ‘nidos’ en un campo
cercano a Winchester, Inglaterra.
Entre 1989 y 1991, Colin Andrews fue asesor
del gobierno británico, a través de la
Secretaría de Ambiente, presentando diversos
informes sobre el fenómeno a Nicholas Ridley,
ministro del gabinete de Margaret Thatcher.
De igual modo, llevó el tema de los círculos
a la Cámara de los Comunes.
Estos dos hombres, Pat Delgado y Colin
Andrews fueron los fundadores el Circles
Phenomenon Research Group (Grupo de
Investigación sobre el Fenómeno de los
Círculos), el primer centro dedicado al
estudio de las formaciones en el sur de
Inglaterra. Así mismo, fueron los autores de
los primeros libros sobre el tema: "Circular
Evidence", "Crop Circles: The Latest
Evidence", que salieron a la luz en 1989 y
1990, y que resultaron ser auténticos éxitos
de venta por todo el mundo.
Ambos defendían la naturaleza alienígena de
los extraños círculos, y fueron quienes
descubrieron su naturaleza trascendente.
Esta opinión era compartida entonces por
muchos otros aficionados y estudiosos de los
fenómenos paranormales.
En 1990, en la cima del interés mediático
sobre los círculos de los cultivos, la BBC y
la Nippon TV patrocinaron una vigilia de 24
horas en Bratton Castle, Wiltshire, con el
nombre de Operación Mirlo, para intentar
filmar el momento de la formación de un
círculo de la cosecha. El proyecto se
programó para que durara tres semanas,
utilizando una vigilancia constante de
veinticuatro horas, una cobertura mediática
masiva y una considerable presencia militar
gubernamental con equipamiento infrarrojo,
de visión nocturna y radar.
Sorprendentemente, se descubrió un círculo
de la cosecha apenas en el segundo día.
Colin Andrews, para entonces la principal
autoridad en el tema, fue contactado
urgentemente, pero cometió el grave error de
proclamar el suceso de ‘gran importancia’
antes incluso de que él y Delgado hubieran
visitado la formación.
En realidad, el diseño resultó ser un
fraude, y como consecuencia, la reputación
de Andrews se resintió extraordinariamente.
Se trataba de una orquestada campaña de
desprestigio que consiguió lo que se
proponía: que el público asociara los
círculos de las cosechas con bromas de
chiflados.
Pero la pregunta que entonces se planteaba
era: ¿por qué el gobierno y los medios de
comunicación invirtieron tanto dinero en
desmontar un misterio tan inocente?
En septiembre de 1991, justo un día después
de la primera conferencia internacional
sobre círculos de las cosechas en
Glastonbury, bajo el titular ‘Los hombres
que engañaron al mundo’, un periódico
sensacionalista presentó a Doug Bower y Dave
Chorley, dos hombres excéntricos de unos
sesenta años de edad, como los únicos
autores de todo el misterio de los círculos
de las cosechas, utilizando para ello -según
decían- simplemente tablas, cuerdas y una
gorra de béisbol especialmente modificada.
Lo que Bower y Chorley no llegaron a
explicar fue cómo pudieron estar en varios
lugares a la vez, creando círculos de las
cosechas en todo el mundo, y cómo su
sencillo método de tablas también podía
funcionar sobre césped, ortigas, cultivos
invernales como la remolacha o la col
rizada, bajo el agua en los arrozales como
sucedió en Japón, e incluso en las hojas de
los árboles, o sobre la fina capa de hielo
de un lago, y a 3.900 metros de altura en
las montañas nevadas de Afganistán?
Para una gran parte del público que seguía
la historia fue el final de una broma
realizada por agricultores borrachos.
Desde entonces, diversos grupos,
aparentemente de desinformación y
deliberadamente dirigidos a crear ofuscación
pública y desviar la atención de cualquier
conexión extraterrestre a los fenómenos de
los círculos de cosechas, han intentado
promover la idea de que los “círculos de las
cosechas” no son otra cosa que artefactos
humanos. Parece que estos grupos también
están “vandalizando” las formaciones, en un
esfuerzo para hacerlas parecer 'engaños’,
para minar afirmaciones de su origen
extraterrestre.
Janet Ossebaard, la investigadora horlandesa
experta en crop circles, escribe:
“Se volvió más claro para mí que
estábamos siendo testigos de los
efectos de una extremadamente
poderosa campaña para desacreditar
las afirmaciones de su origen
alienígena” (…) "La verdad es que
esos agujeros en el suelo y otros
rastros de engaños no pudieron ser
encontradas en la mayor parte de las
formaciones, hasta el SEGUNDO día de
su existencia… Un bonito ejemplo fue
la formación de la Colina de Molino
de Viento: en el primer día, todos
los visitantes eran unánimes sobre
la belleza y perfección en la
disposición de la formación. No
había, en absoluto, ningún rastro de
origen humano. Pero de repente, al
segundo día, había agujeros
claramente visibles en el suelo,
como si alguien hubiera martillado
un palo en el suelo para apuntar y
marcar los centros y poder crear
después los círculos."
En 1998, en una entrevista concedida al
periodista Jon King, Colin Andrews
denunciaba la existencia de un complot para
eliminar a los investigadores de los
círculos. Según cuenta Andrews en esta
entrevista, en julio de 1989 recibió la
visita de una persona que dijo trabajar para
la CIA, quien le informó, entre preguntas,
insinuaciones y veladas amenazas, de que sus
colegas en la investigación iban a ser
“eliminados” del programa.
El programa de la CIA, iba a cumplirse en
dos fases. La primera, potenciaría la
difusión de la realidad del fenómeno; la
segunda, la desacreditaría bruscamente,
utilizando para ello a sus ex colegas,
antiguos promotores devenidos en desertores
o -peor aún- en detractores.
En esta entrevista Andrews reconoce haber
llegado a estar realmente aterrorizado por
la situación en la que llegó a encontrarse,
y explica el interés de la CIA en él, como
persona extraordinariamente conocida
entonces por su incesante aparición los
medios. También explica en detalle el plan
que la CIA había preparado para conseguir
sus objetivos, y que, según parece, funcionó
según lo previsto. Así como la propuesta que
le realizaron para conseguir su propia
participación…
El 19 de julio de 2002, Michael Irving,
escribe en la web Rumor Mill News:
“Conocí
a Colin personalmente y estoy seguro
de que el plan que él mismo se
encargó de describir se ha ejecutado
totalmente. Colin Andrews ahora no
podría decir la verdad sobre el
origen ET de los círculos de cosecha
incluso cuando lo deseara. Si lo
hiciera, probablemente tendría la
más corta esperanza de vida que
cualquier persona sobre la
Tierra..."
Según Irving, Colin "habría conseguido un
contrato con la Fundación Rockefeller", y
desde que comenzó a recibir ese sueldo,
Colin guarda silencio sobre la conexión ET
de los círculos y renunciado a todos sus
principios…
Lo cierto es que Andrews, Delgado y Meaden,
los investigadores de crop circles más
famosos del mundo, defensores de la autoría
extraterrestre de los diseños, acabaron
desapareciendo de los medios de
comunicación, y la investigación siguió
desarrollándose por otros, con discursos más
prudentes o "científicos".
BLT Research Team
Inc.: La Investigación Científica
En 1990, el biofísicoWilliam C.
Lavengood contactó con Patrick Degado, quien
llevaba ya años investigando los crop
circles, mostrándole su interés por examinar
plantas recogidas de las formaciones para
compararlas con plantas recogidas en
cualquier otro lugar de mismo campo, que
actuarían como control. De esta forma,
Levengood comenzó a recibir e investigar las
plantas que le enviaba Patrick Delgado, y a
observar las diferencias entre unas y otras.
Para 1992, John Burke, un empresario
neoyorquino con interés en la teoría
electromagnética y geomagnética, y Nancy
Talbott, una productora musical con un
pasado de investigación en la Universidad de
Maryland y Harvard, se habían empezado a
interesar en el fenómeno de los círculos de
las cosechas y habían contactado con
Levengood por su investigación sobre los
círculos.
De las aportaciones de estas tres personas
Burke, Levengood y Talbott, y financiado por
el neoyorquino Laurence S. Rockefeller,
surge BLT Research Team. Con el propósito
de cumplir los requerimientos de Rockefeller
de cara a su participación, se adoptó la
forma de entidad sin ánimo de lucro, y de
esta forma se creó BLT Research Inc., con
Nancy Talbott como presidenta, y teniendo
como objetivo la investigación científica de
los círculos de los cultivos, así como la
publicación de los resultados de la
investigación en revistas científicas y la
difusión de esta información para el público
en general por medio de artículos e internet.
Los resultados de estos primeros trabajos
eran claros. Se describían anormalidades
recurrentes y persistentes en las plantas y
terrenos de los círculos (comparados con las
plantas y los terrenos de control recogidos
en los mismos campos y comparadas con las
plantas evaluadas en los estudios de
control) que eran consistentes con una
exposición de esas plantas y terrenos a un
intenso y complejo sistema energético emisor
de calor (probablemente microondas) junto a
unos pulsos eléctricos altamente inusuales y
fuertes campos magnéticos.
Los estudios de control establecían
claramente el hecho de que las cosechas
tumbadas manualmente (utilizando tableros y
tablas, pies y rodillos de cemento) no
exhibían los cambios físicos observados en
las plantas de los círculos de las cosechas.
Parecía probable, pues, que el número total
de círculos creados por el hombre era
relativamente pequeño en comparación al
número total de círculos descubiertos cada
año.
Se estableció, por primera vez en la
literatura científica, que la teoría de los
"humanos bromistas con tablones y cuerdas"
como causa de los círculos de las cosechas
era inadecuada, y que algo mucho más
intrigante estaba sucediendo.
El carácter verdaderamente misterioso de los
CC's radica en las muchas y
diferentes anomalías biofísicas registradas
y determinadas en miles de plantas tumbadas
y afectadas dentro de las verdaderas
formaciones. Definitivamente, estos efectos
no se deben al aplastamiento mecánico
realizado por bromistas.
Cualquiera que sea la fuerza que crea las
formaciones en los cultivos, altera
físicamente las plantas tumbadas (y a veces
el tejido interno de las que quedan de pie)
de distintas maneras. Ninguno de los
siguientes efectos ha ocurrido cuando las
formaciones han sido hechas usando todas las
técnicas notificadas por aquellos que han
"confesado" haber ejecutado los Crop Circles.
1)Los círculos se producen
repentinamente, como máximo en pocas horas y
a veces en minutos.
2)Los testigos oculares han descrito
formaciones realizadas en pocos segundos por
una “fuerza invisible” que se movía con
sorprendente velocidad pero sin dañar las
plantas. Así mismo testifican haber oído un
sonido fuerte.
3)Las plantas afectadas presentan
alteraciones electromagnéticas o anomalías
químicas inexplicables. Los surcos que
dibujan los círculos en el cereal o en la
hierba se forman por un aplastamiento de las
plantas, sin rotura de los tallos. Estos se
inclinan en ambos sentidos, entrelazándose.
Se ha informado ampliamente que las plantas
de las formaciones se doblan justo en sus
nodos naturales y quedan a 90º de su
posición normal.
4)Germinación anómala: Cuando un
agrograma aparece en un cultivo joven, sus
semillas germinan y crecen cinco veces más
lento que lo usual. Cuando un agrograma
aparece en un cultivo maduro, sus semillas
germinan y crecen cinco veces más rápido que
lo habitual.
5)En el suelo de muchos círculos de
trigo fueron halladas grandes cantidades de
magnetita, a veces más de 800 veces sobre la
cantidad normal.
6)Recientes estudios geológicos han
mostrado un incremento en el grado de
cristalización (el más grande ordenamiento
de los átomos) en minerales arcillosos
presentes en suelos de círculos de trigo.
7)Hay numerosos reportes de fallas en
el funcionamiento de equipos electrónicos y
de brújulas que giran fuera de control en el
interior de los círculos y también por
encima de ellos (cuando se pasa volando en
una aeronave, por ejemplo). Fueron afectados
relojes, teléfonos móviles, baterías,
cámaras.
8)Muchas formaciones y dibujos
circulares aparecen en medio de campos bien
alejados de los caminos de acceso y
circulación de carreteras.
9)
Diversos efectos fisiológicos han sido
reportados por las personas: alteraciones
menstruales, efectos endocrinos y curaciones
de algunas enfermedades, como artritis y
reumatismo.
A lo largo de los años, un gran número de
personas han declarado haber visto cómo un
círculo era creado por una o más bolas de
luz.
El número de "Bolas de Luz" que han sido
vistas por observadores se ha incrementado
considerablemente en los últimos años. Con
un tamaño de entre un huevo y una pelota de
fútbol, estos brillantes, fluorescentes,
objetos volantes luminosos parecen estar
relacionados de alguna manera con el
fenómeno de los Crop Circles. A menudo
aparecen durante la noche en los campos
donde se forman los Crop Circles, y han sido
vistos, y filmados, dentro y alrededor de
los Crop circles. Algunas personas afirman
haber visto cómo estas Bolas de Luz
realmente creaban un Crop Circle.
El holandés Eltjo Haselhoff, doctor en
física experimental y experto en láseres y
pulsos ópticos, es un científico formado en
los Alamos (E.E.U.U). A comienzos de 2001,
elaboró un detallado informe sobre los
enigmáticos círculos ingleses, que fue
publicado en la revista científica sobre
botánica "Physiologa Plantarum".
En este artículo, Haselhoff proponía que los
nodos estirados dentro de los Crop Circles
pueden ser entendidos como diminutos
termómetros, aumentando su longitud según
aumenta el calor. Si se supone que el calor
es inducido por una pequeña forma esférica
emitiendo radiación electromagnética, la
distribución teórica de calor en el suelo
puede ser determinada muy aproximadamente.
Haselhoff demostraba que la medida de las
longitudes de los nodos en los tres Círculos
estudiados por Levengood y Talbott
coincidían perfectamente con la distribución
de temperaturas que sería generada por una
pequeña Bola de Luz colgando en el aire
sobre el centro de los círculos, emitiendo
un intenso calor. Un análisis idéntico se
repitió en Holanda. Un testigo afirmó que
este Crop Circle se creó en cuestión de
segundos, mientras una "Bola de Luz" flotaba
en el aire justo encima del centro del
Circulo de Luz" flotaba en el aire justo
encima del centro del Circulo
En este artículo, Haselhoff afirma:
“La cantidad de alargamiento del
nodo, y en particular su simetría
sobre todo el Crop Circle, carece de
una explicación trivial.
Consecuentemente, el estudio
confirma las palabras de los
observadores, afirmando que vieron
como fueron creados por Bolas de
Luz. Mi artículo no intenta explicar
de dónde vienen las bolas, ni cómo
es tumbado el cultivo. Sin embargo
aporta un sólido argumento para
considerar muy seriamente el
fenómeno de las Bolas de Luz, asi
como los testimonios de los
testigos, y espero que estimule
estudios posteriores.”
Eltjo Haselhoff es también autor del libro
The Deepening
Complexity of Crop Circles: Scientific
Research and Urban Legends.
Se trata del primer libro científico sobre
el tema de los CC`s. Un libro enteramente
enfocado en las evidentes y reproducibles
características, accesibles desde un punto
de vista racional y basadas solamente en
evidencias científicas.
Resultan interesantes las conclusiones a las que Haselhoff llega en
su libro:
La verdadera naturaleza del fenómeno CC’s es desconocida al público
en general.
El fenómeno es erróneamente ridiculizado, subestimando su
complejidad.
La idea de que todos los CC’s fueron realizados por bromistas, no
es suficiente para explicar todas las
observaciones documentadas.
Bolas de luz electromagnéticas están involucradas en la creación de
CC's.
Aquellas personas que no estén calificadas para juzgar este trabajo
deberían abstenerse de comentario
alguno.
Las anomalías químicas y físicas, el análisis geométrico de los
signos, una cantidad de pruebas
circunstanciales demuestran que algo
raro está sucediendo. Encontrar una
respuesta para explicar todo es el
último desafío. Tal vez alguien esté
intentando lanzar un mensaje cifrado…”
Gerald Stanley Hawkins
es considerado uno de los primeros
investigadores en interesarse por el estudio
de los Crop Circles a finales de los años
80, y
a través del libro “Circular evidence”
de Colin Andrews y Patrick Delgado.
Nacido en Inglaterra, formado en matemáticas
y física, doctor en radioastronomía,
realizó investigaciones en los observatorios
Harvard-Smithsonian, y fue jefe del
departamento de astronomía de la Universidad
de Boston y director de la Dickson College
en Pensilvania, hasta su retiro en 1989. Es
considerado como uno de los principales
impulsores de la arqueoastronomía, la
ciencia que estudia los
yacimientosarqueológicos
relacionados con el estudio de la
astronomía
por culturas antiguas.
Analizando
las razones y relaciones entre las
longitudes, diámetros, anchuras o áreas de
ciertas partes de las formaciones de los
círculos, descubrió, entre tales medidas,
números enteros y razones como 1, 9/8, 5/4,
4/3, 3/2... Se trata de las razones que
constituyen justamente la escala diatónica.
Ésta es la escala para las notas musicales
que conocemos (Do, Re, Mi, Fa, Sol...).
Según Hawkins, la probabilidad de que tales
razones surgiesen fortuitamente era de 1 en
25 mil
Fue también Gerald Hawkins quien constató
inicialmente
que algunos círculos serían demostraciones
geométricas de teoremas matemáticos.
Encontró cuatro teoremas euclidianos, y
dedujo un quinto, desconocido hasta
entonces, un teorema general del cual se
podían derivar los cuatro primeros.
Teorema I
Sean tres círculos iguales que comparten una
tangente común y forman un triángulo
equilátero. Si un círculo es trazado a
través del centro de los tres círculos, la
razón entre el diámetro de este círculo y el
diámetro de cada círculo menor original es
diatónica: 4/3.
Teorema II
Para un triángulo equilátero, la razón entre
las áreas del círculo circunscrito (externo)
e inscrito (interno) es de 4:1, que también
puede considerarse parte de la escala
diatónica. El área del anillo entre los
círculos es tres veces la del círculo
inscrito.
Teorema III
Para un cuadrado, la razón de áreas de los
círculos circunscrito e inscrito es de 2:1,
diatónica.
Teorema IV
Para un hexágono regular, la razón entre las
áreas entre los círculos circunscrito e
inscrito es de 4:3, diatónica.
Teorema V
Los teoremas I a IV son casos especiales de
un teorema general que involucra triángulos
y varios círculos concéntricos que tocan sus
lados y vértices. Triángulos diferentes
generan teoremas diferentes.
Un corolario curioso: lo que los cuatro
primeros teoremas demuestran es justamente
que determinadas construcciones simples que
involucran triángulos equiláteros, cuadrados
y hexágonos ¡inevitablemente deben contener
razones diatónicas!
Si parece extraño, esto probablemente ocurre
porque aquí subyace otra cuestión de punto
de vista. Para Hawkins las razones
diatónicas no son solamente
consecuencia de formas geométricas simples,
como demuestran los teoremas. Hawkins vio la
cuestión de forma inversa: los teoremas
euclidianos relacionados a las razones
diatónicas eran intencionales desde el
principio. Después de todo, las
demostraciones geométricas de teoremas
euclidianos no surgen al azar y sin
intención. ¿O sí?
En 1992 el problema fue expuesto en la
revista “Science News” como un desafío a los
267 mil lectores, muchos de alto nivel
científico, pero nadie dedujo el quinto
teorema y su demostración.
En relación con las formaciones, Gerald
Hawkin escribe:
“Muchos de los diseños
tienen un grado de complejidad que
los humanos no podrían fácilmente
recrear sobre papel, ya no digamos
entrando solo en un campo y por la
noche. Algunas de las formas de
estos diseños son demasiado
complejas, y despliegan un nivel
tremendamente alto de precisión, lo
que las hace sumamente difíciles de
recrear para un equipo de humanos”
La geometría tradicional, la euclidiana, es
la rama de la matemática que se encarga de
las propiedades y de las mediciones de
elementos tales como puntos, líneas, planos
y volúmenes. La geometría euclidiana también
describe los conjuntos formados por la
reunión de estos elementos, cuyas
combinaciones forman figuras o formas
específicas.
Sin embargo, las formas encontradas en la
naturaleza, como montañas, franjas costeras,
sistemas hidrográficos, nubes, hojas,
árboles, vegetales, copos de nieve, y un
sinnúmero de otros objetos no son fácilmente
descritos por la geometría tradicional.
A mediados de los años 70, el matemático
francés Benoit Mandelbrot acuñó la palabra
fractal, derivándola del adjetivo latín fractus. El
correspondiente verbo latino: frangere,
significa romper, crear fragmentos
irregulares. Con la nueva geometría fractal,
Mandelbrot
pretendía explicar el comportamiento del
caos en la naturaleza, obteniendo como
conclusión, en contraste con el concepto
antiguo, que el caos sí mantiene una
estructura ordenada
dentro de sí mismo
y que además se comporta de manera semejante
a la globalidad estructural del fenómeno en
estudio.
Uno de los fundamentos de esta teoría nos
dice cómo un cambio por insignificante que
parezca tiene repercusión enorme en el
resultado final de cualquier proceso. La
aplicación de la geometría fractal nos
permite intuir y conocer los segmentos
pequeños y los grandes, nos permite
conocer el límite de lo ilimitado de todas
las cosas.
Esta formación se produjo en 1991 en
Ickleton Inglaterra, y representa un fractal
conocido como el conjunto Mandelbrot. La
matemática de fractales es la forma más
compleja de las matemáticas y es empleada
para estudiar la teoría del caos. Ésta y
otras formaciones evocan formas fractales.
Estas formas geométricas hablan de la
auto-organización de la materia que nos dice
a gritos que el universo no es absurdo y que
todo tiene un sentido.
Este pictograma, aparecido en 1994 en
Inglaterra representa la aplicación del
movimiento fundamental del conjunto
Tierra-Luna. Según el físico J.P. Garnier-Malet
este movimiento desemboca sobre un fin de
ciclo que se sitúa y que corresponde al fin
de un tiempo solar, éste cambio de ciclo
lleva a aberturas del espacio con
posibilidades de choques de meteoritos o
comentas sobre la tierra, como bien ya ha
ocurrido anteriormente en nuestro planeta.,
esto sería hacia el año 2017.
Los fractales son series de Fibonacci. Una
serie de Fibonacci es aquélla donde cada
número es el resultado de sumar los dos que
lo preceden. Así, la primera y más básica
serie de Fibonacci sería:
1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144,
233...
respondiendo a la fórmula
Fn = Fn-1 + Fn-2
Entre las muchas curiosidades de las
Fibonacci, una de las más extrañas
propiedades de las mismas es que la razón
entre cada par de números consecutivos va
oscilando por encima y por debajo de la
razón áurea, y que a medida que avanzamos en
la serie, la diferencia de la razón de
Fibonacci con la razón áurea se va haciendo
cada vez menor. En teoría, cuando llegásemos
al último par de números, resultaría
Los fractales son series de Fibonacci
¥ / ¥-1 = 1,61803...
que es, precisamente, la razón áurea. La
razón áurea es un célebre número irracional
(como pi, sus cifras decimales no parecen
terminar jamás).
El número áureo o de oro (también llamado
número dorado, sección áurea, razón áurea,
razón dorada, media áurea, proporción áurea
y divina proporción) representado por la
letra griegaφ (fi)
(en honor al escultor griego
Fidias), es el
número
irracional:
Se trata de un
númeroalgebraico
que posee muchas propiedades interesantes y
que fue descubierto en la antigüedad, no
como “unidad” sino como relación o
proporción. Esta proporción se encuentra
tanto en algunas figuras geométricas como en
la naturaleza en elementos tales como
caracolas, nervaduras de las hojas de
algunos árboles, el grosor de las ramas,
etc.
En las ciencias naturales, es bien conocida
la estructura de Fibonacci en la disposición
de las semillas en los girasoles. Las
semillas, ubicadas en la gran parte central
de las flores, tienen una implantación en
espiral: hay dos grupos de espirales,
gobernadas por dos funciones logarítmicas.
Un grupo gira en sentido horario y otro en
el antihorario. También los caparazones
espirales de muchos caracoles se rigen por
ella, como ciertas proporciones de la
anatomía humana, animal y vegetal.
Así mismo, se atribuye un carácter estético
especial a los objetos que siguen la razón
áurea, así como una importancia
mística.
A lo largo de la historia, se le ha
atribuido importancia en diversas obras de
arquitectura
y otras
artes,
aunque algunos de estos casos han sido
objetables para las matemáticas y la
arqueología.
En 1797 un músico, jurista y físico llamado
Chladni, descubríó que haciendo vibrar, con
la ayuda de un arco de violín, una
superficie circular en la que había
depositado tierra finamente pulverizada, se
generaban ciertas figuras geométricas
dependiendo de los materiales que utilizaran
en el experimento.
Fue el científico suizo,
Dr. Hans Jenny quien acuñó
el término cimática, del griego kima
(ola) y ta, siendo la ciencia que
consiste en el estudio del fenómeno de las
ondas. La ciencia de la cimática demuestra
de forma visual el modo en que el sonido
configura la materia.
Inspirándose en las teorías y el trabajo de Ernst Chladni, Jenny
comenzó, en la década de los 60 una
investigación. Sus experimentos demostraron
que, si se colocan polvos finos, arena y
virutas de acero sobre una lámina de metal y
se les aplica una vibración de ondas
acústicas, dichas partículas se organizaban
formando patrones concretos. Las diferentes
sustancias se concentran en los senos o
depresiones de las ondas acústicas,
destacando de ese modo el lugar donde el
sonido es más denso. Estos sorprendentes
patrones configuran, en el caso de los
sonidos armoniosos, mandalas geométricos
simétricos.
Cuando se hace vibrar una superficie (de
vidrio, metal o la superficie del agua)
estas vibraciones se difunden en todas
direcciones con la misma intensidad. Debido
a que todas ellas se producen de la misma
forma, estas ondas son iguales en cualquier
dirección en que se esparcen. Cuando una o
más de estas ondas sonoras idénticas se
encuentran, se anulan unas a otras. El lugar
donde coinciden se llama punto de encuentro.
La arena que yace en la lámina que vibra se
sacude con las vibraciones. Se acumula en
las zonas que no vibran (los puntos de
encuentro) y de esta forma aparece el dibujo
en líneas. Así se descubrió la forma
tridimensional del sonido. Jenny descubrió
que, en función de todos los parámetros
aplicados al experimento: frecuencia,
amplitud, intensidad, sustancia..., se
obtenían distintas figuras geométricas,
desde las más sencillas hasta las más
complejas. A mayor frecuencia mayor
complejidad
Pues bien, en el estudio de los Crop Circles
ocurre que algunos de los aparecidos en los
últimos años, tienen una similitud asombrosa
con los patrones geométricos obtenidos en
los experimentos realizados por Jenny y los
seguidores de su escuela científica.
Esto lleva apensar que en la realización de los
Crop Circles no sólo intervienen las
microondas o cierto tipo de ondas
electromagnéticas, sino que además uno de
los componentes esenciales de su creación,
tiene que ser el sonido. Tanto en forma de
ultrafrecuencias por encima de los 20 GHz,
como de infrasonido, por debajo de los 20 HZ.
(rango de frecuencias audibles para el oído
humano) y cómo no, las frecuencias entre
ellas comprendidas, audibles para el oído
humano.
Aspectos Simbólicos: Mandalas, Símbolos,
Lenguajes del Inconsciente,
Despertadores...
Poniendo en conjunto, todo lo explicado, y
vistos en su totalidad, los Crop Circles, en
realidad, se nos aparecen como gigantescos “mandalas”,
esto es, activadores de la conciencia
humana; una especie de patrones que activan
información grabada en el subconsciente. A
simple vista, evocan una mezcla de
simbología esotérica, matemática avanzada,
química, arte, conocimiento de la
conformación de la materia, física,
astrofísica, biología, psicología.
Los efectos que tienen estas figuras y su
representación en nuestro subconsciente son
suficientes como para pensar que están
hechas por alguna razón de comunicación
inteligente y muy bien estructurada.
La impresión que las personas reciben ante
su vista, es que aunque uno no sepa
claramente qué significan, se siente con
inexplicable intensidad que representan
mucho, y que tiene que ver con el momento
actual de la humanidad y con los cambios
planetarios. Detalle interesante también es
que cuando las personas llegan a los lugares
donde están apareciendo, sienten corrientes
de energía extraordinarias, que no serían
otras que las líneas de fuerza del planeta,
lo cual demuestra que no es casual que
aparezcan en tal o cual sitio.
Desde el punto de vista simbólico, se pueden
relacionar una serie de características
que han sido descritas por distintos
especialistas:
Los primeros pictogramas complejos
surgieron a partir de 1990, con largas
cadenas de círculos, rectángulos y
anillos armónicamente dispuestos, con
una impecable precisión y sentido
estético. Actualmente no es raro
encontrarse con glifos que simulan
fractales y elementos que expresan
procesos de la cuarta dimensión en
física cuántica.
En los últimos años se han generalizado
los diseños con un simbolismo esotérico,
entre ellos el candelabro judío de siete
brazos (Menorah); estrellas de 5, 6, 9 y
10 puntas, o el hombre cósmico, entre
otros motivos universales conocidos por
todos los grandes sistemas religiosos de
la antigüedad y atribuidos por éstos a
la revelación directa de la divinidad.
Algunos especialistas en historias de
las religiones han detectado notables
relaciones entre los diseños de los
círculos, la antigua geometría sagrada y
los sellos mágicos creados por grandes
iniciados y contenidos dentro de la
filosofía hermética.
La idea de fin y principio de un ciclo o
Era también surge de diseños como el
ouroboros (la serpiente gnóstica que se
muerde su cola simbolizando la
eternidad), y en otras formaciones que
sugieren configuraciones cósmicas, como
conjunciones de planetas y eclipses que
ya han tenido lugar, como el de agosto
de 1999.
Los símbolos representados en las
figuras tienen un significado
ideográfico, dando pie a una
comunicación inteligente.
Las figuras prácticamente sólo son
inteligibles desde el aire, no así desde
tierra.
La altísima simbología de los agroglifos
evoca un aspecto místico u esotérico
universal presente en todas las
culturas, desde las primeras
civilizaciones hasta nuestro tiempo
actual, manifestado a través de las
diferentes agrupaciones
filosófico-esotéricas, como es el caso
de los rosacruces, masones, etc.
Varias formaciones representan al sol en
su máximo ciclo de actividad,
coincidiendo con la mayor potencia que
se espera en las explosiones solares
para los años 2010, 2011 y 2012,
incrementando entre un 30 a un 50% de su
actividad normal. Asimismo, existen
otros diseños, en los cuales cuatro
círculos rodean a un quinto,
interpretándose como un mensaje que
señala la Era del Quinto Sol del
calendario maya, que indica el final de
un gran ciclo cósmico y el inicio de uno
nuevo.
El “lenguaje” representado en las
formaciones de los crop circles no está
dirigido a la masa de la humanidad, sino
más bien a aquellos que puedan
interpretarlo debido a la alta
simbología que poseen, al menos por
ahora. Esto nos lleva a especular a que
la inteligencia detrás de su creación no
desea una comunicación abierta aún. El
esoterismo envuelto en el mensaje realza
el misterio y nos invita a utilizar
nuestra mente para descifrarlo, elevando
nuestro consciente a las esferas de lo
desconocido, del arquetipo. Al tratar de
descifrar los complicados agroglifos,
nuestro conciente sobrepasa las
fronteras de lo racional y denso para
dar paso supuestamente a lo más sublime
y etéreo. Esto se puede comprobar al
fijar detenidamente la vista ante la
belleza, trazo y formas de las figuras.
En estas se representan desde lo
infinitamente pequeño como las
estructuras atómicas o las ondas de
energía, hasta lo inconmensurablemente
grande como las órbitas de los planetas;
abarcando lo creado de una forma
armónica y coherente.
Desde el comienzo de la investigación sobre
los CC´s, y aparte de la hipótesis de la
autoría extraterrestre y la de los
“bromistas”, utilizada eficazmente para
desviar la atención de la primera, las más
variadas teorías o especulaciones han
intentado explicar la aparición de los
círculos, que se ha atribuido a:
Desórdenes químicos provocados por el
abuso de fertilizantes
A un hongo llamado micelium anular, que
produce un fenómeno que es conocido como
"anillos de hadas", que se entiende que
podría provocar ciertas formas
geométricas. Muchos casos de círculos en
el pasto se han explicado de esta
manera.
A topos y erizos, que en época de celo,
danzan alrededor de las hembras.
A la acción de vórtices de plasma,
teoría propuesta por el físico Terence
Meaden
Signos que emanan directamente del
planeta Gaia
Entidades invisibles, como devas
Aunque todavía prevalece en muchas personas
la creencia de que todas las figuras son
obra de bromistas o “circlemakers”, se ha
demostrado que en realidad sólo un mínimo
porcentaje de ellas lo son.
La creciente complejidad de las marcas ha
ido descartando una a una la mayoría de las
hipótesis. Todo efecto natural parece quedar
desacreditado ante la naturaleza del
simbolismo que se muestra en los dibujos,
que evidencia bastante más que un mero
fenómeno físico.
En la actualidad, los científicos y
estudiosos implicados en el tema no pueden
aún determinar las causas posibles de las
marcas, pero nadie se atreve a negar
taxativamente que la causa no sea una fuente
de conciencia, una inteligencia capaz de
medir, calcular, y con un exquisito gusto
por la combinación de formas y significados.
Por otra parte, aunque desde las instancias
oficiales se ha intentado, por todos los
medios, desacreditar la autoría
extraterrestre, cada vez son más las
personas que relacionan estas figuras con el
fenómeno OVNI. Un fenómeno negado, ocultado
y manipulado por los gobiernos de los todos
los países, en el que los testimonios y las
evidencias se acumulan, haciendo imposible
seguir manteniendo por más tiempo el
secreto.
Se ha demostrado por testigos, videos e
investigación que existe una relación
cercana entre el fenómeno OVNI y estos
agrogramas, pero no se ha demostrado
fehacientemente que los mismos OVNIS
realicen los diseños.
Hasta aquí la exposición de los datos.
Existen infinidad de estudios de todo tipo.
Existen infinidad de pruebas, de
testimonios. Existe infinidad de
cuantificación… Pero esos datos, en sí
mismos, no nos llevan a ninguna parte.
Podemos seguir eternamente haciendo lo
mismo, pero los mismos enfoques nos llevarán
a idénticas conclusiones. La mente racional
puede seguir negando cualquier evidencia. Y
lo hará… Pero, ¿no tenemos, con ello, la
impresión de estar dando vueltas en
círculo…? (y nunca lo de “dar vueltas en
círculo” fue tan apropiado como en esta
ocasión)
Como decía en la presentación, tengo la
impresión de que es urgente que, en esta
cuestión, demos un paso al frente.
Es, probablemente, el momento de que nuestra
cabeza y nuestro corazón se unan. De que los
dos hemisferios de nuestro cerebro entren en
un flujo armónico de relación, que dejen de
ocultarse información… Es en ese cruce de
datos arriba-abajo, izquierda-derecha,
superficie-profundidad, día-noche,
denso-sutil, masculino-femenino… donde algo
diferente aflora.
Suponed que una persona de la cuarta
dimensión, que condescendiese a visitaros,
os dijera: “siempre que abrís los ojos veis
un Plano (que posee dos dimensiones) e
inferís un Sólido (que posee tres), pero en
realidad veis también (aunque no lo
reconocéis) una cuarta dimensión que no es
el color ni la luminosidad ni nada por el
estilo, sino una verdadera dimensión, aunque
no puedo señalaros su dirección ni me es
posible medirla”. ¿Qué diríais vosotros a
este visitante? ¿No le haríais encerrar?
Pues bien, éste es mi sino: y es una cosa
tan natural para nosotros los habitantes de
Planilandia el encerrar a un Cuadrado por
predicar la tercera dimensión, como lo es
para vosotros, los habitantes de
Espacilandia, el encerrar a un Cubo por
predicar la Cuarta Dimensión. ¡Qué fuerte es
la semejanza que recorre en todas las
dimensiones a la ciega y perseguidora
humanidad! Puntos, Líneas, Cuadrados, Cubos,
Extra-Cubos –somos todos proclives a los
mismos errores, todos de igual manera somos
esclavos de nuestros prejuicios
dimensionales respectivos-
Planilandia, una novela de muchas
dimensiones,
está escrita por Edwin A. Abbott en 1884. Se
trata de una novela seria, muy bien
construida, atemporal -como todos los buenos
libros-, ya que tras siglo y cuarto de su
creación, resulta un texto plenamente
vigente y útil, que nos habla de
dimensiones, de prejuicios, y de la
dificultad de romper con éstos para poder
movernos con libertad en aquéllas.
Es la historia de un mundo, Planilandia, de
dos dimensiones, cuyos habitantes son
líneas, triángulos, cuadrados, pentágonos,
hexágonos, polígonos de muchos lados y
círculos, además, desde luego, de figuras
irregulares.
El protagonista de la novela es un Cuadrado
que descubre “otros mundos”. Primero tiene
un contacto con Linelandia, el mundo de una
dimensión, y allí trata, sin éxito, de hacer
entender a sus habitantes cómo es el mundo
del que él viene, Planilandia.
Más tarde, él mismo entra en contacto con un
extranjero procedente de Espacilandia (el
mundo de tres dimensiones), una Esfera, que
trata de revelarle en palabras los misterios
de su mundo, sin conseguirlo, por lo que
tiene que recurrir “a los hechos”. De esta
forma, él mismo alcanza a tener un vislumbre
de lo que puede ser la tercera dimensión. A
partir de ahí, realiza una visita a
Espacilandia, y entonces se le despierta el
deseo de ver más, empieza a intuir que haya
más y más….
De regreso a Planilandia, trata de difundir
la teoría de las tres dimensiones, con el
resultado de que es tomado por loco, y
encerrado.
Como dice Banesh Hoffmann en la introducción
a la novela:
“El tiempo, el tirano, domina en
Planilandia del mismo modo que en
nuestro mundo. Con relatividad o sin
ella seguimos poseyendo apenas una
dimensión más que las criaturas de
la imaginación de Abbott. Seguimos
poseyendo únicamente tres
dimensiones espaciales en
comparación con las dos de ellos.
(…) En Planilandia podríamos
escaparnos de la prisión
bidimensional dando un paso
momentáneo a la tercera dimensión y
volviendo al otro lado del muro de
la prisión. Pero esto sucede porque
esta tercera dimensión es espacial.
Nuestra cuarta dimensión, el tiempo,
por verdadera dimensión que sea, no
nos permite escapar de la prisión
tridimensional. Nos hace imposible
salir porque, si esperamos con
paciencia a que el tiempo pase,
nuestra sentencia se habrá cumplido
y nos veremos en libertad. Sin
embargo, esto apenas puede decirse
que sea una escapada. Para escapar
debemos viajar a través del tiempo a
algún momento en que la prisión se
abra de par en par, o se halle en
ruinas, o no se haya construido
todavía. Y entonces, después de
salir fuera, habremos de invertir la
dirección de nuestro viaje en el
tiempo para volver al presente. Ni a
nosotros ni a los habitantes de
Planilandia nos es dado viajar a
través del tiempo.”
El psiquiatra transpersonal Stanislav Grof,
en el análisis del fenómeno OVNI que realiza
en su obra “La mente holográfica”, dice:
“El fenómeno ovni constituye una de las
experiencias psicoides más controvertidas de
nuestro tiempo [psicoides son los "fenómenos
que no pertenecen al reino del psiquismo ni
al reino de la realidad material sino que se
hallan ubicados en el interregno existente
ente la conciencia y la materia"]. (…)
Jaques Vallée, un experto astrofísico e
investigador que ha estudiado y escrito
sobre el tema durante dos décadas, ha
llegado a la conclusión de que el fenómeno
ovni ha evolucionado a lo largo del tiempo.
Su propio avistamiento desde el observatorio
francés donde trabajaba, el examen de
fotografías realizadas por diferentes
personas y sus entrevistas a quienes afirman
haber tenido un encuentro de este tipo le
han llevado a conclusiones que sustentan
nuestra tesis de que el fenómeno ovni
presenta características psicoides.
Tras varios años de intensa investigación
Vallée ha llegado a la conclusión de que
algunos ovnis tienen una realidad física que
se halla muy estrechamente ligada a las
inusuales experiencias internas de quienes
experimentan el avistamiento. Según Vallée,
las naves proceden de "otras dimensiones"
espaciotemporales coexistentes con nuestro
universo y que quizás no sean
"extraterrestres" en el sentido habitual del
término. Vallée especula con la posibilidad
de que las inteligencias extraterrestres que
producen y controlan el fenómeno sean
capaces de manipular el espacio y el tiempo
en modos que sobrepasan nuestra capacidad de
comprensión e incluso nuestra imaginación.
Desde su punto de vista, es posible que el
estado de conciencia del observador
posibilite que el ovni penetre en su
dimensión
espaciotemporal y se haga entonces
perceptible. Sin embargo, en su opinión, los
ovnis no son el mero producto de la mente
del observador ya que, al igual que los
guías espirituales de Jung, tienen una
existencia independiente de nuestra propia
conciencia. En otras palabras, en lugar de
ser fabricaciones de nuestra imaginación,
los "extraterrestres" utilizan nuestra
conciencia como una puerta que les permite
entrar en el plano de nuestra realidad
cotidiana.” (…)
Pero todo esto, en definitiva, suscita un
problema fascinante. Si los ovnis realmente
existen, y son producto, como decíamos, de
una avanzada tecnología, nos encontramos
ante la confluencia de dos campos que
siempre habíamos considerado antagónicos, el
mundo racional de la tecnología avanzada y
el mundo irracional de la fantasía. En tal
caso ya no podríamos seguir estableciendo
una diferencia clara entre ambos dominios.
La posibilidad de un viaje interplanetario
de esta magnitud supondría el triunfo
admirable de la recionalidad y de la
ciencia. No obstante, también experimentamos
los resultados de este logro como un
fenómeno que suele estar vinculado con el
mundo de la magia y del mito, los procesos
prerracionales de pensamiento propios de las
culturas primitivas, la imaginación creativa
de los artistas y las alucinaciones de los
alienados. Pareciera pues que este tipo de
experiencias cerrara un círculo en el que la
conciencia, después de alcanzar las últimas
fronteras de la evolución material,
retornara a su fuente primordial.
Hay muchas interpretaciones de lo que los
CC’s representan. Hay también muchas
propuestas acerca de los mensajes que
intentan transmitir. Muchas son las voces
que anuncian que nos estamos acercando a una
época clave de la historia de la Humanidad,
y que es lo que estos símbolos nos están
intentado transmitir.
Mi intención no es dar nada por supuesto. Lo
expuesto es solamente lo que mi propia
búsqueda, mi propia manera de mirar y de
estar en el mundo, ha sido capaz de ver en
esta historia en la que confluyen todas las
visiones y todos los prejuicios. Una
historia que, por su propia naturaleza, no
puede dejar indiferente a nadie que le
preste atención.
He intentado, eso sí, dirigir la atención
hacia otras posibilidades, hacia otras
interpretaciones de la realidad.
A partir de ahí, cada uno será el héroe
solitario de su propia historia.